Wawa es una joven perteneciente a la tribu de los Yakel, quienes habitan en la pequeña isla de Tanna, ubicada en el archipiélago de Vanuatu, al este de Australia. Enamorada del joven guerrero Dain, su unión no puede llevarse a cabo debido a que en su pueblo los matrimonios son arreglados por el consejo de ancianos desde tiempos inmemoriales. Después de que el padre de Dain es asesinado por miembros de una tribu rival y para evitar una venganza sangrienta, se decide que Wawa se case con un guerrero de la tribu mencionada, ante lo cual ella y Dain huyen para evitarlo, sumergiéndose en una trágica espiral de acontecimientos.

Película Tanna (2015) – Marie Wawa y Mungau Dain

En 1987, la república de Vanuatu fue testigo de numerosos suicidios cometidos por jóvenes parejas pertenecientes a sus comunidades rurales, a causa de los matrimonios arreglados que eran tradición en sus culturas. Éstos hechos son el punto de partida de Tanna (2015), ópera prima dirigida por los australianos Bentley Dean y Martin Butler, ambos curtidos en los terrenos del documental.

Película Tanna (2015) – Marie Wawa y Mungau Dain

Esta formación de los realizadores en la filmación de la realidad circundante inyecta notable frescura a un relato de ficción por otro lado sumamente conocido; para nadie es extraño que Wawa y Dain son los Romeo y Julieta de los mares del sur y que el sistema social que los rodea no dista mucho de los cruentos conflictos que provocaban la tragedia en la Verona imaginada por William Shakespeare. Los propios Yakel se vuelven los protagonistas de su propia historia, interpretando a personajes muy similares a ellos mismos y haciendo de su selvático entorno natural una exuberante escenografía de cine. Ficción inyectada a una realidad viva, palpable y asombrosamente vigente (quizás lo único que cambió a raíz de las tragedias ocurridas es que desde la década de los noventa en las comunidades indígenas de Vanuatu el matrimonio puede celebrarse de forma libre), Tanna es tanto la crónica de unos amantes malditos que contradicen a la tradición y deben pagar las consecuencias de su rebeldía, como una mirada privilegiada a uno de los últimos reductos de vida natural en el mundo.

Película Tanna (2015) – Marie Wawa

En este sentido, la capacidad de observación de los realizadores es notable. Su cámara no se limita a observar ni mantiene la supuesta objetividad del documental en ningún momento. Por el contrario, sus imágenes destilan una belleza natural apabullante, tanto en el retrato de la selva que circunda a los protagonistas (esos volcanes que se encienden ante el encuentro de los amantes en sus oscuras arenas) como encontrando en los rostros únicos e irrepetibles de sus protagonistas (ninguno de ellos tenía noción alguna de la existencia del cine) notables momentos de verdad, expresando odio, rencor o ternura por igual sin verse forzados.

Película Nanook el Esquimal (1922) – Allakariallak

Vale la pena comentar que Tanna tiene antecedentes importantes. En 1926, pocos años después de realizar la primera gran experiencia documental de la historia del cine con Nanook el esquimal (1922), el cineasta estadunidense Robert J. Flaherty viajó hasta la Polinesia para capturar en su filme Moana la forma en la cual transcurría la vida de los pueblos originarios de la región. Cinco años más tarde, el inmenso expresionista F.W. Murnau se asociaba con Flaherty para la realización de Tabú (1931), una historia de amantes malditos filmada entre Tahití y Bora-Bora, con intérpretes no profesionales provenientes de tribus distintas del lugar.

Película Ave del Paraíso (1932) – Dolores del Rio y Joel McCrea

Después de esas dos experiencias todavía silentes, el tema de los amores malditos en el Pacífico Sur apareció en Ave del Paraíso (1932), cinta en la cual el notable oficio del director King Vidor hace tan creíble como emotiva la tragedia amorosa entre un aventurero estadunidense (Joel McCrea) con una nativa de notable belleza llamada Luana (encarnada por la mexicana Dolores del Río).

Película Tanna – Albi Nangia, Mungau Dain, Lingai Kowi y Charlie Kahla

Entre el cine etnográfico y el melodrama romántico, Tanna consigue también derribar un reto mayor renunciando a asfixiarse en el exotismo propio de su relato para centrarse en las emociones de sus protagonistas, los jóvenes amantes que desafían a las tradiciones de sus ancestros y que incluso coquetean con irse hacia la civilización, motivo de una angustiante secuencia en la cual ambos huyen despavoridos ante la perspectiva de volverse cristianos. Para Wawa y Dain el mundo no tendrá salidas posible y en eso los realizadores mantienen un rigor notable que nunca hace flaquear el aura trágica de la historia. Filmada a lo largo de siete meses con el pueblo Yakel, que aparece en pantalla reproduciendo sus rituales y hablando su propia lengua en medio de una historia de amores trágicos con resonancias universales, la cinta ha conseguido un notable impacto internacional, premios en distintos festivales y hasta una nominación reciente al Óscar en la categoría de mejor película en lengua no inglesa.

Tanna forma parte actualmente de la programación del ciclo Talento Emergente de la Cineteca Nacional.

TANNA (Tanna, Australia-Vanuatu, 2015). Dirección: Bentley Dean y Martin Butler. Guión: Bentley Dean, Martin Butler y John Collee. Fotografía en color: Bentley Dean. Música: Antony Partos. Edición: Tania Michel Nehme. Con: Mungau Dain (Dain), Marie Wawa (Wawa), Selin (Marceline Rofit), Charlie Kahla (jefe Charlie), Albi Nangia (chamán), Lingai Kowia (padre de Wawa). Compañias productoras: Contact Films. Producción: Martin Butler, Bentley Dean y Carolyn Johnson. Distribución: Visit Films. Duración: 104 minutos.  

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