barry

Considerada patrimonio de la humanidad desde 2004, en esta casa las texturas, el agua y la luz, conforman el lenguaje de su creador y sus paredes resguardan las obsesiones y pasiones de quien además fuera su habitante hasta el final de sus días.

Los juegos de luz y color que Luis Barragán ideó para cada uno de estos espacios aún sobreviven y hablan a la mirada del visitante curioso que recorre la intimidad del desaparecido jalisciense, cuestionando sus manías, las historias ocultas detrás de cada mueble, de cada cuadro, de cada esfera de cristal, de cada Cristo.

Por eso se dice que cada espacio fue desarrollado más de forma sensorial e intuitiva —emocional— que funcional, que era la forma en que el ganador del Premio Pritzker trabajaba.

Una arquitectura emocional en la que los espacios están influidos por los ambientes de la arquitectura de las haciendas y conventos del siglo XVI; el uso de materiales de construcción con textura áspera y rugosa: pisos con baldosas de barro o piedra volcánica; techos con viguería de madera; colores intensos como el amarillo, rosa mexicano, azul añil, rojo oxido, lila y morado bugambilia, pero también por las tradiciones artesanales mexicanas: uso de ollas pulqueras, cerámica de talavera o grandes esferas de vidrio. Lo cual conjunta con aspectos de la arquitectura islámica: manejo del agua, los jardines y el sentido de privacidad y la integración de la arquitectura funcionalista internacional.
Porque para Barragán lo esencial en la arquitectura, es que debe satisfacer el espíritu, y eso se logra a través de un vocabulario arquitectónico conformado por los elementos antes descritos y creando ambientes en los que uno puede sentir distintas sensaciones, para lo cual aísla el interior del exterior, convirtiendo el interior en un refugio, a partir del uso de grandes muros y de un extraordinario manejo de la luz y del color, logrando, por ejemplo, que una ventana opuesta a un muro pintado con un color intenso, lo bañe de luz y refleje el color tiñendo toda la habitación de este color.
Y es que la principal preocupación del arquitecto era lograr recintos emotivos donde el muro, al recobrar su capacidad protectora, ofreciera la intimidad deseada en la búsqueda de la belleza, el sortilegio y la poesía. [1]

Ahora, en esta casa, donde cotidianamente conviven lo mismo obras originales que copias de grandes artistas como Modigliani o Goeritz, han llegado a dialogar otros tantos creadores pero de épocas más recientes, con una presencia que pasa inadvertida porque la manera en que han sido insertados en cada espacio hacen creer que han estado aquí desde que su ilustre habitante recorría sus espacios.

Se trata de una colectiva titulada Barragán fetichista, la primera exposición perteneciente a la Estancia FEMSA, curada por Willy Kautz. La muestra consta de 24 piezas de artistas destacados como Frida Kahlo, Gego, Francis Alÿs, Manuel Álvarez Bravo, Carlos Cruz-Diez, Eduardo Terrazas, Juan O’Gorman y Francisco Toledo, entre otros.

Así pinturas, esculturas y fotografías han sido distribuidas a lo largo de los ámbitos de la casa que conforman el espacio íntimo habitacional, el jardín, el comedor y el estudio, a fin de que establezcan un diálogo no sólo con las obras que forman parte de la casa, sino también con la arquitectura.

En este recorrido sensorial destaca el concepto de fetiche a través de su relación con los elementos religiosos, esferas reflejantes y trabajos pictóricos que han habitado la casa desde que Barragán viviera en ella, invitando al público a reflexionar sobre el carácter simbólico de estos objetos y su relación con las obsesiones del arquitecto.

[1] Discurso pronunciado al recibir el Premio Pritzker. Ensayo y apuntes para un bosquejo crítico, texto en el que Barragán reconoce además su interés por: “…las palabras belleza, poesía, embrujo, magia, sortilegio, encantamiento. Las palabras serenidad, silencio, misterio, asombro, hechizo. Todas ellas muy queridas para mí”. Pp. 10. Citado por Louise Noelle en Luis Barragán. Búsqueda y creatividad, pp. 135

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí