Al entrar, un busto de Confucio en piedra verde nos sonríe en señal de agradecimiento por la hospitalidad. Al menos eso es lo que sugiere su autor: Wu Weishan, artista conocido por la sabiduría y la reflexión poética latente en sus trabajos. La pieza recibe a los visitantes en el Colegio de San Ildefonso, durante el recorrido por la exposición Obras Maestras del Museo Nacional de Arte de China, donde el xieyi está presente de principio a fin.

El xieyi no es un estilo artístico, sino una expresión de vida profundamente enraizado en la cultura tradicional china que busca expresar cómo vive y siente el artista. Siempre presente en la vida cotidiana de los chinos, en las últimas décadas ha cobrado mayor fuerza en el proceso de integrar el arte occidental y el arte tradicional chino, para expresar este espíritu irrepetible de la cultura china y acoplarlo a una exploración multifacética.

Zhu Daoping – Paisaje maravilloso – 2014 – Tinta y color sobre papel 96 × 179 cm. F9 – Foto: Proporcionada por el museo

Es así como reunidas en una muestra, más de 151 obras que incluyen arte moderno, arte popular y arte contemporáneo, nos llevan de la mano por el espíritu de una tradición milenaria que se enriquece y renueva con los lenguajes de los artistas de Occidente para mostrar que en la creación del arte no hay fronteras.

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Zhong Han Tormenta de arena 2006-2008 Técnica mixta 120 × 176 cm. Colección del Museo Nacional de Arte de China – Foto: Proporcionada por el museo

Obras como Tormenta de arena, de Zhon Han, donde el autor combina caligrafía tradicional con diversos recursos como pintura al óleo, acuarelas y gravilla para lograr un ejemplo de la búsqueda de nuevas técnicas en la pintura al óleo contemporánea; o Postura No. 4, de Shang Yang, donde el autor en términos de técnica y búsqueda espiritual tiende a regresar a las raíces de la cultura oriental, son ejemplos de ello.

Al igual que Cuaderno de Caligrafía – 1, de Wang Huaiqing, quien combina elementos derivados del arte tradicional con estructuras geométricas a fin de entablar ese diálogo entre la tradición y lo contemporáneo; o la escultura de Wu Weishan Eco en el valle desolado – Laozi abandona el paso, que es una representación del pensador chino Laozi cabalgando despreocupadamente sobre el lomo de una vaca tras culminar la escritura del libro Daode Jing, el clásico fundador del taoísmo y de la virtud, cuyo título evoca enseñanzas que todavía resuenan en el mundo.

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Ma Shulin El rey mono 2014 Tinta y color sobre papel 179 × 97 cm. – Foto: Proporcionada por el museo

La exposición es, además, una mirada -y una lección- a la manera en que los creadores chinos han abordado las vanguardias: cubismo, impresionismo, realismo, sin dejar de lado su tradición.

Son todas ellas obras que dialogan de manera fluida con una antigua tradición que se expresa  en el arte popular volcado en máscaras de larga historia, variedad y diversidad, que datan del periodo de los cazadores y recolectores como parte de sus rituales para venerar a la naturaleza; marionetas con expresiones y formas características de la cultura ancestral china, que dan vida a personajes históricos o de leyenda y mitos;  y el papel picado, que expresa las características nacionales distintivas de China.

Una experiencia artístico-espiritual que traslada al visitante a la China de hoy que en el imaginario popular parece haberse congelado en las dinastías Ming y Qing o en la milenaria Gran Muralla, pero que con esta selección muestra que “China no es como la pintan”, según reza el lema de la exposición.

OBRAS MAESTRAS DEL MUSEO DE ARTE DE CHINA. Antiguo Colegio de San Ildefonso, Justo Sierra 16, Centro Histórico. Martes a domingo, 10:00 a 17:30 horas. Admisión $45; descuento a estudiantes y maestros con credencial; menores de 12 años, afiliados al Inapam y martes, entrada gratuita.  Cierra 19 de febrero de 2017. (CENTRO)

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