Roberto vive en la Ciudad de México; para él su día de trabajo empieza a las siete de la mañana en el pequeño negocio familiar que le da el sustento. A sus 33 años parece una persona común: está casado y tiene cuatro hijos. Nadie creería que siendo un adolescente vistió pantalones holgados, largas camisas cuadradas y un rosario al cuello, la indumentaria característica de los cholos.

“El movimientocholin3 cholo puede leerse en la página: cholos.galeon.com/historia; nace en Los Ángeles, California, durante la década de los 70, como una manifestación de los sectores marginados mexicanos. Surge como una marca de identidad nacional y de resistencia social, cultural y política de la población mexicana que vive desde hace siglo y medio en Estados Unidos, para defenderse frente a una cultura anglosajona que trata de imponer rasgos fuertemente racistas y discriminatorios contra la población latina, creando diversos símbolos que marcan la integración a un grupo bien delimitado, encontrando su principal referente en la vestimenta y el lenguaje para resaltar su origen mexicano y deslindarse de los anglos (güeros)”.

Llegado a Monterrey, Nuevo León, en el año 2000, el movimiento se caracterizó en México por mezclar el estilo de vida de los cholos chicanos de Los Ángeles, con elementos y temas de la cumbia colombiana, una práctica cultural quefue documentada por la diseñadora inglesa Amanda Watkins en el libro Cholombianos, publicado por Trilce Ediciones.

A partir del texto, el Museo de la Ciudad de México presenta una exposición en la que se han reunido más de 2 mil 600 piezas que rinden tributo al grupo urbano de Monterrey.

El montaje incluye fotografías, collages, ropa y gorras, que acercan al público a los peinados excéntricos, losconverseblancos, pantalones holgados, camisas hawaianas con estampados religiosos y escapularios gigantes, todo confeccionado y alterado a mano con materiales que los jóvenes tienen a su alcance y sin más guía que su creatividad. 

Durante su estancia como docente en laUniversidad de Monterrey, Amanda Watkins conoció a estos chicos de entre 13 y 25 años de edad, de clase baja y media, mientras se reunían en los bajopuentes y orillas del río.Así,durante cinco años, documentó todo lo referente a estos jóvenes habitantes de la colonia Independencia en Monterrey: sus atuendos y peinados, sus códigos de conducta y su música, que fusiona la tradición sonidera de Monterrey con la cumbia colombiana, para crear un propio: la cumbia regia.

La muestra se divide en diez secciones en las que el visitante se adentra enel origen del movimiento, las particulares vestimentas y peinados que crearon estos muchachos regiomontanos, así como sus sonideros y fiestas, hasta su ocaso en 2013 en un contexto de violencia extrema en la región.

El especialista en cultura urbana Esteban Cárdenas,comenta que los cholombianos “no tenían un medio y lo tuvieron que inventar. No tenían un look y lo crearon con litros de gel, y horas de trabajo dedicadas a cada meticuloso escapulario. No imitaron a nadie porque no tenían a nadie a quién imitar, y crearon su

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fascinante código desde cero”.

En el recorrido, el público también podrá conocer la primera consola de lo que Gabriel Duéñez bautizó como “cumbia rebajada”, que consistió en un nuevo ritmo más suave que la cumbia original y, para geolocalizar la influencia musical de este nuevo género, se encuentran los mixes del primer sonidero cholombiano y las latitudes geográficas de las que provenían las propuestas musicales que la integraron.

Cholombianos, es un tributoa uno de los movimientosmás importantes surgido en los últimos años, donde sus integrantes, a decir de DéborahHoltz, editora y directora de Trilce Ediciones, lograron una mezcla entre varias culturas y su existencia fue una llamada de atención a la marginación de la que eran víctimas”.

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