La espera blanca, 1974 – Mixta sobre photolinen – 250×200 cm – Colección Angelines Vega Bogio

Locos, mendigos y enfermos son los seres que aparecen en sus fotografías. Imágenes que no buscan ser bellas a la manera tradicional porque son tomadas al azar sin el cuidado de la luz, el encuadre o la composición.

Es la obra de Darío Villalba, una síntesis de cuatro décadas del trabajo de este artista español que va del informalismo hacia lo contemporáneo, plasmada en 21 piezas de formato grande que abarca de 1974 a 2015.

Carlos Palacios, curador de la muestra que se presenta en las salas del Museo Carrillo Gil, señala que el interés de Villalba estriba en la mudanza de la imagen fotográfica y su relación con otras disciplinas, específicamente las artes plásticas, sobretodo lo pictórico y escultórico y que entre sus temas: la figura humana y, particularmente los hombres, ocupan sus espacios.

Villaba ha escrito: “A mí me interesa siempre el ser humano como centro de la imagen y de la redención del mundo. En muchas imágenes que he empleado se ve al hombre en estados límites, de angustia a veces; entonces el cuadro puede incluso mostrar más patetismo o más dolor o más amor que la realidad”.

Niño-piscina, 1997 – Mixta sobre photolinen y lienzo – 90 x 75 cm – Galería Luis Adelantado

El recorrido por la muestra inicia con lo que Villaba conoce como los Documentos básicos, una selección de 30 fotografías de las más de 3 mil imágenes que el artista ha tomado si ningún cuidado y negando la filosofía de la imagen.

De estas fotos surge la exposición que ahora el público tiene oportunidad de apreciar y en las cuales pueden verse las tendencias de su autor.

En el recorrido se observan retratos de la vida cotidiana transformadas mediante procesos de edición y manipulación de la imagen ligadas a la pintura y la escultura.

La oración es un ejemplo de ello. La imagen que data de 1974 tiene una réplica más adelante que el autor llevó a la escultura. Es el mismo caso de La almohada, de 1973, con la que realizó una instalación.

La oración, 1993 – Mixta, emulsión fotográfica – 174 x 140 cm – Colección Gabriel André

Se trata de dos encapsulados en metacrilato, que aluden a figuras humanas en condiciones extremas de sufrimiento. Villalba es de los pocos artistas que utilizan dicha técnica.

El artista español además “Es un gran experto de la impresión”, eso es un tema importante porque le da a su obra una particularidad casi táctil y eso la enriquece y cuando hace esas manchas pictóricas e intervenciones, sus referencias también suelen ser fílmicas”, comenta Palacios.

Villalba es pionero en el uso de la fotografía como soporte; es de los primeros artistas que empiezan a utilizar la cámara con principios de lo fotográfico asociado a la construcción de la imagen, que da una composición y una narrativa.

Sus imágenes comprenden temas como la figura humana, gente de la calle, vagabundos y pacientes de hospitales psiquiátricos. Igualmente ha fotografiado algunas vistas de muros, superficies, grafitis urbanos, escasos paisajes, bolsas de ropa sucia y obras de arte como esculturas clásicas o pinturas de época.

Sin embargo, lo que más llama la atención de la obra de este artista octagenario, es que a pesar de las fechas que podemos leer en las cédulas, la obra y los temas son muy contemporáneos.

MUSEO DE ARTE CARRILLO GIL, Revolución 1608, San Ángel, 5550-3983 y 5550-6260. Martes a domingo, 10:00 a 18:00. Admisión $45; descuento a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam; domingo y días festivos, entrada gratuita. Visitas guiadas previa cita ext. 103, lunes a viernes, 10:00 a 18:00 horas. * Acceso para silla de ruedas. (SUR)

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