Austeridad, autodisciplina y meditación son reglas del Bushido con las que el guerrero samurái debía cumplir en su proceso hacia el control mental para enfrentar a la muerte sin miedo. Conocido también como Código Samurái o el Camino del Guerrero, el Bushido nació de la religión, la filosofía y las artes marciales, y encuentra sus fuentes de inspiración en las tres escuelas del pensamiento oriental más influyentes: el Budismo Zen, el Confucionismo y el Sintoísmo.

Tres pensamientos que concordarían para dar lugar a un código ético-moral-militar único, tanto en su concepción como en su mensaje porque pone el énfasis en la lealtad, el autosacrificio, la justicia, el sentido de la vergüenza, la educación, la pureza de espíritu, la modestia, la humildad, el espíritu marcial, el honor y el amor.

De ahí que los samuráis fueran hombres honestos y de confianza, sin interés en la riqueza material y para quienes el honor era esencial.

En la renovada sala de Japón que recientemente abrió el Museo Nacional de las Culturas, puede verse la armadura de uno de éstos hombres para quienes los caminos torcidos y las acciones injustas eran consideradas denigrantes e inhumanas.

La pieza —uno de los pocos originales que hay en la sala— data del siglo XVIII y está compuesta por láminas de hierro laqueadas, unidas por cordones de seda, un casco y una mascarilla de aspecto feroz que servía para infundir respeto y temor. Se encuentra además acompañada de una serie de sables que datan del siglo XIX, armas muy importantes para los guerreros samurái, ya que perder éstos equivalía a perder el honor. Los sables de un solo filo se conocen como Katana y los de doble filo como Tachi.

Con un nuevo discurso museográfico, la sala Japón se divide en cuatro secciones: Concepción de la muerte: ritos funerarios; Influencia de la cultura china; Creencias y costumbres tradicionales; y Aportaciones.

En la cultura japonesa existe la creencia de que cuando muere alguien, su alma deja el cuerpo y se marcha al país de la Sombra, lugar del cual tendrá que ser liberada  mediante una serie de rituales realizados por sus familiares. Estas prácticas mortuorias son el tema central del primer núcleo temático.

El recorrido por el segundo apartado deja entrever la influencia del Budismo Zen en actividades cotidianas como la ceremonia del té, en las artes como el teatro Noh y la pintura monocroma, así como en la concepción de los samurái.

La ceremonia nupcial con la belleza de su atuendo, es un tema que se aborda en el siguiente núcleo temático, donde se exhibe una réplica de esta indumentaria que consta de varios kimonos como el shiromuku, elaborado en seda con diferentes tonos de blanco, color relacionado con la pureza, elegancia y nuevo inicio; y el irouchikake o sobretodo, bordado con hilos de seda rojos y dorados, símbolos de felicidad y ornamentado con motivos de grullas, emblemas de larga vida.

La última unidad temática aborda las contribuciones importantes de la cultura japonesa, entre ellas el arte de la laca; los biombos y las xilografías o estampas conocidas como ukiyo-e que ilustraban temas como bellas mujeres, cortesanas o geishas. Un video del teatro Kabuki, que se caracteriza porque en él sólo actúan hombres, es el cierre de la renovada sala.

MUSEO NACIONAL DE LAS CULTURAS, Moneda 13, Centro Histórico. Martes a domingo, 10:00 a 17:00 horas. Entrada gratuita. (CENTRO)

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