Aquí las sillas tienen un encanto fascinante pero no parecen muy cómodas para sentarse. Las múltiples mariposas de colores que las adornan lo impiden. Aún aquellas que tienen forma de mano, derecha o izquierda, son tan bellas que lo único que se quiere es admirarlas lo mismo que al resto de los objetos que están colocados como si fuera un gran bazar.

“Su casa se caracteriza por la incomodidad, la exigua funcionalidad, el exceso de elementos, la nostalgia, la esquizofrenia y la paranoia neoclásica”.

El texto anterior describe las maneras en que Pedro Friedeberg, diseñaba las casas en que vivió pero al mismo tiempo define el recorrido museográfico a través de diversas etapas de la producción del creador italomexicano en la exposición La casa irracional. Pedro Friedeberg. Arte y diseño, que se presenta en las salas del Museo Franz Mayer. Una muestra que de entrada hace honor al calificativo irracional, donde cada uno de los muebles no ha sido hecho para funcionar y los objetos sirven sólo para adornar de forma abigarrada cada uno de los espacios.

La casa irracional… muestra los inicios de este destacado artista en la arquitectura para quien ser escultor, pintor, diseñador gráfico e industrial no tiene gran diferencia, y realiza un recorrido entre los temas, intereses, procesos de trabajo y referencias recurrentes a través de los años.

El concepto casa irracional alude a una característica fundamental en su obra: una postura anti-funcionalista que contraviene los conceptos del diseño moderno. En ese sentido se pueden apreciar objetos proyectados y utilizados por el artista en las casas que habitó en el pasado, y que en la actualidad adquieren nueva vida en casas de coleccionistas. La muestra reúne 230 piezas que se dividen en dos apartados: La primera es un recorrido que revisa los materiales que han interesado al artista durante toda su vida. Aquí se exhiben sus primeros dibujos, la serigrafía que siempre ha estado presente, los fragmentos literarios que crean espacios y la religiosa geometría.

Para la segunda sección, se pensó en la recreación de las casas en las que Pedro Friedeberg vivió en la Ciudad de México. Como es de esperarse, estas residencias estaban atiborradas de objetos y piezas que llenan las habitaciones, creando así un lugar mágico. Casas en las que el artista retoma la arquitectura emocional de Mathías Goeritz pero la lleva al extremo de lo neobarroco y disfuncional.

De forma complementaria se expone una selección de documentos provenientes del archivo personal del artista, como cartas, acuarelas, bocetos y fotografías originales.

Las piezas reunidas en La casa irracional. Pedro Friedeberg, arte y diseño pertenecen a cerca de 40 colecciones particulares, entre las que se encuentran las del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), la Colección Ida Rodríguez Prampolini y la Colección/ Archivo privado de foto y gráfica José y Kati Horna.

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