El 6 de noviembre de 1658, un hecho perturbó la tranquilidad de la sociedad mexicana de la época: Juan Galindo de la Vega y 13 hombres más, fueron quemados. Uno más salvó la vida por ser menor de edad y sólo fue condenado a 200 azotes y trabajos forzados por seis años.

De la Vega, un mulato afeminado que se hacía llamar Cotita de la Encarnación, gustaba de realizar en su casa fiestas a las que sólo acudían hombres jóvenes. Un día una mujer lo sorprendió en un jardín en plena seducción con un amante, y escandalizada lo denunció.

Anécdotas como ésta pueden encontrarse en la exposición: ¡Que se abra esa puerta! Sexualidad, sensualidad y erotismo, la cual hace una breve crónica visual de la historia de la sexualidad en el México del siglo XVI al XXI.

Carlos Monsiváis escribió acerca de la sexualidad en México y sobre el peso de la religión católica en la vida amorosa, el falso recato de las buenas conciencias, el erotismo reprimido y sus consecuencias, las repercusiones de Freud en México, la prostitución, el feminismo, la liberación sexual y el movimiento Lésbico Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI).

Y al tiempo que coleccionó diversos objetos y documentos en torno al tema, apuntaba: “El libertinaje es la libertad regañada por la moral tradicional”.

Por ello, el Museo del Estanquillo presenta esta exposición que aborda periodos que van del siglo XVI en el que el padre Jerónimo Martínez de Ripalda, autor del catecismo, definía lujuria: como el “apetito torpe a las cosas carnales”; castidad: como “la inclinación a la pureza” y sentenciaba: “contra lujuria, castidad”; hasta los movimientos feministas de años recientes y las luchas por la diversidad sexual, pasando por las convenciones decimonónicas.

El recorrido se divide en núcleos como: No es por vicio ni por fornicio, Variedades del México freudiano y Del encierro de Sor Juana al movimiento feminista. La exposición también reflexiona sobre momentos como la posrevolución, en el que personajes de la cultura vivieron una sexualidad fuera de la convención como: Nahui Ollin, el Dr. Atl, Diego Rivera, Frida Kahlo, Antonio Garduño o Salvador Novo.

También se muestran publicaciones feministas de la década de los 70 como: La Revuelta y Fem, documentos de la lucha por la despenalización del aborto y campañas por el uso del condón.

La muestra reúne más de 350 fotografías, grabados, caricaturas, pinturas, esculturas, revistas y fragmentos de libros procedentes de las colecciones atesoradas por Carlos Monsiváis, que en síntesis son un recuento de las luchas de la comunidad lésbico-gay por tener presencia en una sociedad machista.

Así podemos encontrarnos con imágenes de redadas a homosexuales en la capital, de las cuales los periódicos de nota roja hacían mofa, perpetuando la discriminación; frondosas prostitutas y los distintos estereotipos de la mujer: la soldadera, la noviecita santa, la madre abnegada, la esposa ideal, la matriarca, la matrona, la solterona o la mujer fatal.

¡Que abran esa puerta! es una reflexión sobre el origen y perpetuación de tres conceptos en México: sexualidad, sensualidad y erotismo; las convenciones que se formaron alrededor de éstos desde el siglo XVI y cómo algunos se mantienen vigentes en las creencias de la sociedad.

Algunos de los libros en los que Carlos Monsiváis escribió sobre estos temas son: Que se abra esa puerta: Crónicas y ensayos sobre la diversidad sexual, Escenas de pudor y liviandad y Misógino feminista, entre otros.

El breve pero ilustrativo recorrido cierra con una alusión al caso del padre Marcial Maciel, en el que se hace énfasis a la doble moral de la Iglesia, por la forma en que el fundador de los Legionarios de Cristo fue castigado después de conocerse sus abusos.

MUSEO DEL ESTANQUILLO, Isabel la Católica 26, Centro Histórico, 5521-3052. Miércoles a lunes, 10:00 a 18:00 horas. (CENTRO)

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