Cuarenta y cinco obras del artista de origen español y 51 objetos de material complementario, así como cinco piezas de creadores como Diego Rivera. “La exposición pretende que el público tenga nuevamente en la mira a este pintor, unonarezo 2 de los grandes representantes que vinieron de España durante el exilio, y quien desapareció prácticamente del circuito visual de nuestros días”, afirma Juan Coronel Rivera, curador de la muestra. “José García Narezo fue un artista que tuvo en vida una de las críticas más importantes: escribieron sobre él Xavier Villaurrutia y María Izquierdo; le hizo textos Luis Cardoza y Aragón, y prácticamente todos los grandes críticos de la época lo tuvieron siempre muy presente, y en determinado momento en los años ochenta nos olvidamos de él”. La exposición presenta al creador de origen español en sus dos vertientes más destacadas: los lenguajes modernos de las vanguardias europeas, especialmente el surrealismo, y la forma en la que se apropió de las características de la Escuela Mexicana de Pintura a partir de 1946. De allí el título de la muestra, que engloba estas dos maneras de abordar la pintura en México durante la posguerra. La exhibición está integrada por 45 pinturas de la autoría de García Narezo, las cuales pertenecen a colecciones particulares y una al Museo de Arte Moderno de Toluca. También se exhiben 51 objetos de material complementario, entre ellos libros, revistas, fotografías y documentos que ilustran el desarrollo de su vida profesional y personal. Al surrealismo de García Narezo se suma el realizado por diversos artistas en México, entre el que sobresale la xilografía de Diego Rivera Vasos comunicantes, retrato de André Bretón, con lo cual se muestra el gusto de Diego por el surrealismo. La muestra está divnarezo 1idida en ocho núcleos: El manifiesto por un arte revolucionario, Imágenes durante la guerra, Variantes fantásticas, Fusiones mexicanas, Ecce Homo, Naturalezas, Retratos hispanos y La vida en papel, que presentan los episodios por los cuales transitó García Narezo desde pequeño. Se incluyen piezas que el creador realizó desde los 15 años de edad y hasta el final de su carrera, cuando tenía 67 años, lo que permite conocer cómo evolucionó de un lenguaje relacionado con la ilustración y la manera en la que lo dejó para elaborar obras de tendenciacompletamente plástica. Los textos que acompañan la exposición son una segunda lectura sobre la pintura; son independientes y se presentan como una instalación contemporánea alrededor de las construcciones de las casas. Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, Altavista y Diego Rivera, San Ángel. Martes a domingo, 10:00 a 18:00 horas. Cierra 3 de abril. (SUR)

 

 

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