Tenían 25 años cuando les fueron tomadas estas fotografías. En ellas se observa el impulso de una juventud en apogeo que inició una cruzada en el mundo de las letras mexicanas y cuyo legado aún puede sentirse. Son Los Contemporáneos, a quienes el Museo del Palacio de Bellas Artes dedica una amplia exposición.

Cercano a grandes figuras del Ateneo de la Juventud, el “grupo sin grupo”, como también se conoció a esta generación, tuvo en José Vasconcelos, Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, José Juan Tablada, Ramón López Velarde y Enrique González Martínez a sus mentores, “a quienes admiran, frecuentan, citan, tienen correspondencia, influyen en su pensamiento o fungen como guías y confesores literarios”.

Un video —en el que aparece un árbol en formación— ejemplifica las conexiones entre ambas generaciones. La pieza se localiza en la primera sala del recorrido por la exposición titulada Los Contemporáneos y su tiempo, muestra que explora la obra literaria y el legado cultural de esta brillante generación, definida por “la curiosidad y el ocio, el viaje del espíritu, la inmersión en los mares de la reflexión y de la duda, la pasión del conocimiento, la dimensión crítica…”.

Desde la mirada del escritor, el grupo formado por José y Celestino Gorostiza, Jorge Cuesta, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Bernardo Ortíz de Montellano, Enrique González Rojo, Samuel Ramos, Gilberto Owen, Carlos Pellicer y Jaime Torres Bodet, examinó los valores plásticos de la época a través de las revistas La Falange, Ulises, Contemporáneos, Forma, Letras de México, El Hijo Pródigo, entre otras, además del Boletín Mensual Carta Blanca.

“La crítica —decía Xavier Villaurrutia en una carta escrita a Edmundo Valadés en 1934— pone orden en el caos, limita, dibuja, precisa, aclara la sed y, si no la sacia, enseña a vivir con ella en el alma”.

De esto y más se entera el visitante a lo largo de cinco núcleos temáticos, donde se habla del apoyo de su mecenas Antonieta Rivas Mercado; sus críticas al arte plástico como un intento por mejorar la cultura en México; sus conflictos con los estridentistas; la incursión de algunos de sus miembros al surrealismo y su intención de refrescar el teatro y el cine con sus habilidades de dramaturgos y guionistas.

Debido a la amplia información, el recorrido cuenta con diferentes apoyos en audio y video, a los que el visitante puede acceder si dispone de tiempo. También podrá echar un vistazo a alguno de los ejemplares impresos prestados en su mayoría por Arturo Saucedo, creador del concepto curatorial de la muestra.

Otra opción son las pantallas donde se puede mirar, entre otras cosas, la conversación de Whatsapp entre Xavier Villaurrutia y el estridentista Manuel Maples Arce, como un ejemplo de la rivalidad entre los grupos. Desafortunadamente pocos se animan a tocarlas pese a la invitación para que lo hagan.

Museo del Palacio de Bellas Artes, Avenida Juárez 30, Centro Histórico. Martes a domingo, 10:00 a 18:00. Admisión $60; entrada gratuita a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam; domingo y días festivos, entrada gratuita al público en general. Martes a viernes, 10:00 a 16:00 horas. * Acceso para silla de ruedas. (CENTRO)

COMPARTIR
Artículo anteriorjanis: chica azul
Artículo siguienteextraños en un tren

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí