lucas-crana-1Una joven de piel rosada y tersa, apenas cubierta por una manta ricamente decorada que habla de su jerarquía, nos recibe con un rostro desolado mientras en su mano derecha sostiene una daga que apunta a su pecho.

Hija de Espurio Lucrecio y esposa de Lucio Tarquinio Colatino, Lucrecia Romana decide suicidarse después de ser violada por su primo político Sexto Tarquinio, hijo de Lucio Tarquinio El Soberbio, rey de Roma. El hecho histórico daría lugar a la caída de la monarquía romana, para dar inicio a la República.

La violación y suicidio de Lucrecia ha sido motivo de varias representaciones en las artes plásticas, incluyendo entre ellas obras de Durero, Tiziano, Rembrandt o Rafael. La que hoy nos recibe: Lucrecia romana (1538-1540), fue pintada por Lucas Cranach El viejo y forma parte del acervo del Museo Soumaya.

lucas-crana-3La pieza forma parte de las 25 obras que conforman el recorrido Lucas Cranach. Sagrada emoción, presente en las salas del Museo Nacional de San Carlos y entre las cuales también pueden admirarse obras como La adoración del niño, de Bartolomeo Bruin; Jesús y la mujer adúltera, de Lucas Cranach hijo, conocido como El Joven; y una serie de grabados de Alberto Durero, entre los que destacan The Sea Monster, Jesús despidiéndose de su madre y El caballero, la muerte y el demonio.

Lucrecia romana – a decir de la curaduría – muestra  las características del desnudo femenino que Cranach convirtiera en un canon estético: piel rosada, cabello rojo ensortijado, ojos alargados, senos pequeños y piernas redondeadas y largas, además de las joyas, que son señal de voluptuosidad.

Especialista en el género del retrato, las escenas religiosas y los temas mitológicos, el artista es considerado uno de los pintores más relevantes del Renacimiento alemán y es reconocido porque en sus obras conjuga tanto elementos sagrados como profanos, como puede observarse en otra de sus obras presente en la exposición y titulada: Caridad (1472-1553), que es una alegoría de la virgen amamantando al niño pero donde la desnudez de la mujer, apenas cubierta por una manta transparente, y su mirada fija en el espectador, brindan el elemento erótico.

lucas-crana-2Considerado en su época como “el más rápido de los pintores”, según reza en su lápida, Cranach desarrolló su labor creativa durante el Renacimiento –del siglo XV al XVI– y vivió el desasosiego y la hostilidad generada por la institución de la Iglesia Católica. Al estallar la Reforma a manos de Martín Lutero, debido a la venta de indulgencias en Roma para la construcción de la Basílica de San Pedro, se polarizó el credo y se dividió en dos: la vertiente liderada por la firme obediencia al Papa y la disidencia que pujó por la restauración del cristianismo primitivo.

La pauta epistémica que otorgó la Reforma luterana a la producción artística se reflejó en creadores fundamentales para la historia del arte y para este segmento del Renacimiento: Durero, Cranach y Matthias Grünewald, quienes heredaron los cánones góticos de composición, colorido y decorativismo cercano al Alto Medievo, cuando las imágenes artísticas fortalecieron la piedad y acercaron al pueblo a las sagradas escrituras en un afán didáctico.

Elegido pintor de cámara de Federico I de Sajonia, debido a su amistad con Lutero y su cercanía con el protestantismo, Cranach termina por acompañar al monarca al destierro en Weimar, después de ser derrotado por las tropas de Carlos V, ciudad en la que moriría en el año 1553.

lucas-crana-4El retrato de Federico II de Sajonia, procedente del Museo de Arte de Filadelfia, el tríptico La Crucifixión, el cual por primera vez es prestado por el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, así como Adán y Eva y El niño Dios con San Juan Bautista, son otras piezas del artista que pueden apreciarse en la exposición.

LUCAS CRANACH. SAGRADA EMOCIÓN. Museo Nacional de San Carlos, Puente de Alvarado 50, Tabacalera. Miércoles a lunes, 10:00 a 18:00 horas. Admisión $45; descuento a estudiantes y afiliados al Inapam; domingo y días festivos, entrada gratuita. Visitas guiadas, previa cita. (CENTRO)

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí