Recientes estudios científicos señalan que aproximadamente 2 kilos de nuestro peso corresponden a los microbios que llevamos con nosotros. Y si no nos hemos bañado, pueden ser hasta 4 kilos. Si es así, ¿por qué no estamos infectados? La respuesta es que vivimos en un mundo prestado por las bacterias y que muchas de ellas son saludables para nosotros.

Los microorganismos están presentes en nosotros desde que nacemos, y no sólo afectan al organismo, sino también pueden alterar nuestros más profundos pensamientos y sentimientos. Resultados preliminares realizados por la ciencia, sugieren que estos seres diminutos pueden manipular el apetito, el estado de ánimo, las enfermedades mentales y provocar comportamientos tan específicos como la manera de vestir.

De estas y muchas cosas más podrás enterarte en Un mundo dentro de ti, exposición que se presenta en las salas de Universum, Museo de las Ciencias, en Ciudad Universitaria, un recorrido que a través de maquetas, interactivos y videos te lleva por la aventura de reconocerte como un precioso estuche donde un mundo microscópico de paisajes y ecosistemas se desarrolla mientras realizas tus actividades.

Dividida en siete núcleos, en la exhibición sabrás por qué el estómago es conocido como nuestro segundo cerebro y que en los intestinos habitan casi 500 millones de neuronas. Por eso no es extraño que cuando te enfermas de la panza, te sientas tan decaído como cuando te da un dolor de cabeza.

Hoy incluso se sabe que muchas células de los intestinos producen neurotransmisores, compuestos químicos que tienen que ver con el cerebro. Por ejemplo, la serotonina afecta el estado de ánimo, el sueño y la memoria. Muchos antidepresivos alteran los niveles de serotonina y también muchos microbios. De hecho, alrededor del 80% de esta sustancia se produce en los intestinos, no en el cerebro. De ahí que los trastornos intestinales suelen asociarse con la depresión.

Los médicos piensan que quizá todo esto tiene que ver con el microbioma, que no es otra cosa sino lo que antes se conocía como flora intestinal.

Hoy se sabe que ciertas bacterias liberan compuestos químicos que deprimen el sistema nervioso y varios estudios informan que las bacterias probióticas pueden mejorar el estado de ánimo. Es así como para recuperarnos pronto, se sugiere la ingesta de yogur natural y frutas, verduras y cereales.

La conclusión es que nos falta contacto con estos bichos, por eso nos enfermamos tanto; el exceso de limpieza y de antibióticos han terminado con ellos. Ya lo decían nuestros abuelos: “Deja que se ensucie, o deja que le fluya la gripa para que haga defensas”, sabias palabras que hemos ignorado porque hoy tenemos obsesión porque todo esté limpio o por sentirnos bien y en esa búsqueda hemos perdido contacto con lo que nos mantiene en equilibrio: los microbios.

Universum Museo de las Ciencias, Centro Cultural Universitario. CU. Lunes a viernes, 9:00 a 18:00; sábado, domingo y días festivos, 10:00 a 18:00 horas. Admisión $70; estudiantes, maestros y afiliados al Inapam, $60. Visitas guiadas previa cita. * Acceso para silla de ruedas. Información de actividades programadas en el recinto 5622-8238 y 7288. (SUR)

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