El rostro de una joven mujer morena nos recibe al subir la escalera. Lleva un turbante y en las manos algo parecido a una paloma. Resulta difícil saber su procedencia, pero no importa “eso es lo de menos”, nos dice Jovian, su autor. “Es un personaje que representa a la mujer de hoy: moderna, libre, sin nacionalidad. En sus manos lleva una mariposa de origami. En la nariz un piercing y en la espalda dos mariposas tatuadas”.

Con el título Ofrenda, la pieza es el inicio de Sensible, un recorrido especial presente en el Museo de la SHCP, Antiguo Palacio del Arzobispado en el que se sugiere al público usar un antifaz de manera que se olvide que puede ver para empezar a sentir.

El tacto sobre superficies que son imágenes del cuerpo, reinventadas o traspoladas de forma realista, permite entender como sólo la piel real, las de las manos, conserva esa calidez. Al ir pasando las manos sobre la materia, el  visitante podrá identificar a partir de su memoria lo que toca.

Como en el caso de Ofrenda, en el que sólo a partir del tacto se pueden sentir las mariposas tatuadas en la espalda o la perforación en la nariz o los pliegues del turbante.

En la muestra se reúnen 14 esculturas de 12 artistas que forman parte de las colecciones Pago en Especie y Acervo Patrimonial, entre ellos Julia López, Pedro Coronel y Francisco Zúñiga, que en esta ocasión se exponen para que la gente las pueda tocar.

Porque aquí de lo que se trata es de ver no con los ojos sino con el cuerpo entero. Algo que es muy común en los ciegos o en los sordos, pero que a los normovisuales se nos ha olvidado porque tenemos el privilegio de la vista.

A partir de esa premisa cada pieza ofrece un universo inexplorado ya sea por la textura de los materiales, en este caso bronce, o por la composición de la obra: torsos, desnudos, cabezas, cuerpos completos o apenas un fragmento. Una pieza que rompe un tanto el esquema es la mixta de Jorge Fraustro Arias, Adiós Luna, en la que el autor añadió otro material a la pieza.

Guillaume Apollinaire diría “Nuestra experiencia subjetiva real no corresponde a la imagen retiniana (únicamente a lo visto) sino a un proceso cerebral de la cual no es más que una condición previa”, o sea que la memoria y la imaginación completan la lectura.

La sala de percepción táctil del Museo de la SHCP, es uno de los pocos programas dirigidos a personas con discapacidad visual lo cual la convierte en un abanico de posibilidades para los visitantes que buscan alternativas lúdicas, educativas y sensoriales.

MUSEO DE ARTE DE LA SHCP, Antiguo Palacio del Arzobispado, Moneda 4, Centro Histórico. Martes a domingo, 10:00 a 17:00. Visitas guiadas previa cita, martes a viernes, 10:00 a 17:00 horas. Entrada gratuita. (CENTRO)

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