CARICATURA ESTADOUNIDENSE DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA. La muestra proyecta por primera vez en México fragmentos de noticieros estadounidenses relativos al episodio de la Revolución Mexicana; además está integrada por 93 piezas, 62 de las cuales son recortes originales, dibujadas por destacados caricaturistas estadounidenses y publicadas en los periódicos más importantes de Estados Unidos entre 1912 y 1916. En el recorrido, el público podrá acercarse a través de este material visual, al imaginario social que retrató la Revolución Mexicana como una matanza perpetrada entre “pandillas”.

Las miles de caricaturas realizadas entre 1911 y 1923 nunca expusieron la realidad y el sufrimiento mexicano acaecido durante el Porfiriato, por lo que la lucha del pueblo mexicano y sus anhelos de justicia, democracia, tierra y libertad, fue mutilada por los lápices de aquellos líderes de opinión. Los recortes, que actualmente son resguardados en el Acervo Histórico Diplomático Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores, fueron reunidos en su momento por agentes de distintas fracciones revolucionarias y formaron parte de los archivos de la embajada mexicana en Washington.

“La exposición da la oportunidad de ver cómo se construyó una imagen del mexicano, que sigue teniendo una enorme actualidad”, expresó el curador e historiador de arte  Juan Manuel Aurrecoechea. “Lo presentan como un bárbaro y como una persona excluida del marco civilizatorio, imaginario que permea no sólo en los Estados Unidos, sino en los mexicanos mismos”. Enumeró que en la muestra, el público podrá reconocer importantes personajes históricos como Victoriano Huerta, quien dio el golpe contra Francisco I. Madero; el General Francisco Villa, “que fascinó y preocupó al imaginario norteamericano” al encabezar el ataque a Columbus, Nuevo México, en 1916; y Venustiano Carranza, quien era el jefe constitucional en ese periodo.

“Aparecen distintos personajes notables como Woodrow Wilson, presidente en ese momento de los Estados Unidos, y el revolucionario mexicano que siempre es presentado como un bárbaro; pero el gran personaje en las caricaturas -y no es histórico-, es el Tío Sam, que representa el espíritu norteamericano y siempre aparece salvando a México de la barbarie que representan los revolucionarios”, enumeró el investigador.

Aurrecoechea comentó que la recopilación de las imágenes fue resultado de un proyecto de investigación en diferentes expedientes que inició en 2008, con el respaldo de la beca Guggenheim, en el que buscó reunir las caricaturas sobre este periodo de la historia mexicana visto desde la perspectiva estadounidense, poco investigada hasta la actualidad. “Una cosa muy sorprendente es la gran cantidad de caricaturas que pude localizar en estos archivos, las cuales no habían sido exploradas prácticamente por ningún investigador mexicano, ni norteamericano”, reveló el historiador de arte.

Museo Nacional de la Revolución, Plaza de la República, sótano oriente del Monumento a la Revolución, Tabacalera, 5546-2115 y 5566-1902. Martes a domingo, 9:00 a 17:00 horas. Admisión $22. Cierra 9 de octubre. (CENTRO)

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