Los misterios y enigmas de El jardín de las delicias que presenta el génesis, el pecado y la decadencia del ser humano, sirvieron de punto de partida para que 24 artistas se dieran a la creación de las 27 obras que integran la presente muestra. Esculturas e instalaciones sonoras, fotografía intervenida, pintura, paisajes, prototipos mutantes, videos, arte objeto e instalaciones interactivas que hacen referencia al cuadro pintado por El Bosco hace más de 500 años invitan a la reflexión.

Alejandro Fournier. El que todo lo ve (En el jardín de las delicias)
Alejandro Fournier. El que todo lo ve (En el jardín de las delicias) 2016. Impresión digital.

Resonancias recibe al visitante con una reproducción de El jardín de las delicias, junto al paisaje sonoro Llixuri, pieza rica, orgánica y envolvente de Manrico Montero, creado a partir de grabaciones de insectos. El público también podrá admirar la pieza El que todo lo ve, de Alejandro Fournier, alegoría fotográfica del génesis en que el espectador puede acercarse para “espiar” una serie de diapositivas.

Nico Pereda. Todo, en fin, el silencio lo ocupaba.
Nico Pereda. Todo, en fin, el silencio lo ocupaba. 2010.Still de video

Roberto Arcaute invita al espectador a sumergirse en Sistema, una capilla polifónica que reproduce de manera simultánea diferentes oraciones. Una pieza sobresaliente es la de Ernesto Walker, Algo no está bien, escultura sonora realizada sobre un panel de madera de las mismas dimensiones que El jardín de las delicias, formado por 216 bocinas que “gotean” información todo el tiempo y redistribuyen el sonido.

Ernesto Walker. No hay novedad. Acordeón automatizado
Ernesto Walker. No hay novedad. Acordeón automatizado

Walker comenta que las bocinas emiten tritonos, que “son tonos formados por dos notas y que en el tiempo de El Bosco estaban prohibidas porque el intervalo que hay entre las notas le llamaban el intervalo del diablo y no podías componer con eso”. Se trata de notas tensas, inestables, distópicas, que generan cierto malestar, aunque están bien tocadas. Una pieza más es el video de Cristian Manzutto que presenta la belleza de la naturaleza fusionada con la arquitectura de la ciudad.

Museo de Arte Carrillo Gil, Revolución 1608, San Ángel, 5550-3983 y 5550-6260. Martes a domingo, 10:00 a 18:00 horas. Admisión $45; descuento a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam; domingo y días festivos entrada gratuita. Visitas guiadas previa cita ext. 103, lunes a viernes, 10:00 a 18:00 horas. * Acceso para silla de ruedas. (SUR)

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