Al hablar de blues, la memoria viaja hacia Chicago y sus bares oscuros y repletos. Música, acordes agudos y tristes, solos de guitarra que parecen infinitos, que luchan por extenderse en el tiempo y transportarnos de repente a las bohemias calles de nuestro Centro Histórico, es como comienza una nueva etapa de la catedral del Blues en México: el 61 (antes Ruta 61).

A partir del pasado diciembre se abrieron de nuevo sus puertas, gracias al tesón de Eduardo Serrano y la comunidad bluesera: músicos y parroquianos contribuyeron con su granito de arena para que el proyecto siga en pie y así cumplir 13 años de continuar en la escena musical de la noche. Están estrenando un nuevo espacio al que hay que asistir, reconocer y permitir ser tocados y dejarnos seducir nuevamente. Porque el blues es uno de esos géneros musicales que no se conforman con sonar de fondo mientras nos ocupamos de otra cosa; te embriaga, te envuelve entre sus voces rasgadas, dulces, entre sus punteados precisos o sus notas improvisadas.

El 61 tiene una nueva ubicación en la populosa calle de Fray Servando, en el Centro Histórico.  “Encontramos este lugar con una onda diferente, es mucho más grande; sin embargo, conserva el mismo espíritu, tratando de continuar siendo la casa del blues en México y abriéndonos a otros géneros: al jazz, al funk, tener música de buen nivel, de buena calidad”, indica Eduardo Serrano. Las personas que asisten siguen siendo melómanos irredentos que acuden al llamado de la atmósfera bohemia y precisa del blues. El 61, un foro muy importante, ahora es más amplio y muy cómodo para estar, cenar y escuchar música viva, en un espacio que va forjando carácter.

La nueva ubicación ha favorecido la presencia de nuevos parroquianos, sin embargo, es necesario que más gente se entere, hay que pasar la voz. Y compartir nuestra energía en el lugar que se ha convertido ya en parte del circuito de bares que existen conectados desde Chicago. En este circuito es posible encontrar tocando a Peaches Staten, Carlos Johnson, Billy Branch y a Graná Louise.

Las puertas se abren de martes a sábado. Martes y miércoles hay sesiones acústicas con Lalo Chico (guitarrista del Tri) y con Luciano Hidalgo. Los jueves continúan siendo exclusivo para el Jam sesión. Puedes llevar tus instrumentos y subirte a tocar. Viernes y sábado se programan diferentes grupos.

Les damos un pequeño adelanto para estar atentos: este viernes 20: El perro andablues; sábado 21: Radio blues. El viernes 27 y sábado 28 contarán con la presencia por primera vez en México de Texas Slim, blues texano, que prometen ser veladas inolvidables. Y como el tiempo pasa volando, a partir de la primera semana de febrero, el 61 ofrecerá también servicio de restaurante a partir de las 13:00 horas.

¿Listos para otra semana de blues, jazz & other grooves? Tenemos una cita pendiente con la tierra del blues.

61, Fray Servando Teresa de Mier 160, Centro Histórico, 5086-6257. Acomodador de coches. Estacionamientos varios en los alrededores. Admisión variable. (Centro)

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