Lolita

Si hubiera que comparar la trayectoria artística de Lolita Cortés con una formación académica tradicional, podríamos concluir que su carrera incluye una primaria brillante, una secundaria destacadísima, una preparatoria estupenda, una universidad gloriosa, una maestría excelsa y llega a un doctorado con mención honorífica, como lo demuestra cada una de sus brillantes actuaciones en cualquier escenario que pisa actualmente, sea teatro, televisión, música, conducción, docencia, crítica…
Sí, una carrera verdaderamente de 10 permanente, que comenzó cuando Lolita tenía apenas 8 años de edad y debutó en Anita la huerfanita, a la que siguió Canto Verde, al lado de su padre, en una larga y exitosa temporada, y cerró lo que podríamos definir como su primaria artística, con Don Quijote y Sancho Panza, una canción que aún mucha gente recuerda, con la que participó en el primer festival Juguemos a cantar, en el que si bien no obtuvo el primer lugar, sí le hizo ganar un lugar entre el público que la ubicaba ya desde entonces, como “esa niña pequeñita que canta tan bien”.
La “secundaria artística” de Lolita arrancó con Vaselina, un verdadero hitazo teatral que Julissa montó a mediados de los años 80, y con tan buenos resultados, que Julissa no dudó en llamarla para interpretar a la Narradora del musical José el Soñador, cuando apenas tenía 14 años de edad.
Como en la vida de todos, la “preparatoria” de Lolita fue una etapa de búsqueda. De probar en el mundo del disco, que la llevó a grabar 4 producciones; a probar suerte en las telenovelas y triunfar en el musical ¡Qué plantón!, en el que por primera trabajó con el productor Morris Gilbert, al que siguieron su primera participación en Peter Pan, que materialmente la puso por las nubes, La isla del Tesoro y Una vez en la isla.
El grado “universitario” llegó para Lolita en 1996, cuando apareció la convocatoria para las audiciones de un musical que haría historia en nuestro país, y que de hecho cambiaría la historia del género en México: La Bella y la Bestia, que se estrenó la noche del 8 de mayo de 1997, y con la cual Lolita Cortés dio un salto cuántico en su ya de por sí sólida carrera como actriz de comedia musical.
¿Qué seguía entonces? La maestría, claro está. Una maestría que ha incluido trabajos perfectos, como El fantasma de la ópera, Jesucristo superestrella, una vez más José el Soñador.
El doctorado artístico de esta gran intérprete llagó sin duda con Dulce Caridad y una nueva puesta de Peter Pan; e incluso con trabajos sui generis y arriesgados como Los musicales de Brod-güey, y aventuras de teatro no musical como Confesiones de mujeres de 30 y su primer monólogo Defendiendo a la mujer cavernícola; que sin duda marcó un nuevo rumbo en su carrera.
Una academia para enseñar lo mucho que sabe; promover el teatro en corto, que tan exitoso ha resultado; conducir programas de la más diversa naturaleza, son pruebas de la madurez que Lolita Cortés ha alcanzado.
Por ello, Mentiras el musical más exitoso de la historia del teatro en México, en el que participa desde hace un lustro, rinde hoy un homenaje más que merecido a la Reina de los musicales, con funciones especiales desde este jueves 12 y hasta el domingo 15 de mayo.
Lolita Cortés empezó su carrera hace más de 37 años, haciendo el personaje de una niña que cantaba esperanzada en el mañana; hoy triunfa en cada uno de sus planes.
Por fortuna la vida ofrece ya post-doctorados y especialidades, pues es obvio que hay Lolita Cortés para rato, y ella habrá de conquistar otras cimas, más altas aún.

Autor y director José Manuel López Velarde. Teatro México, Centro Teatral Manolo Fábregas, Velázquez de León 31, San Rafael (Metro San Cosme), 5546-1431. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 17:00 y 20:30; domingo, 13:30 y 18:00 horas. Locs. $600 y $500. Familiar. (Centro)

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