Al caminar por Polanquito, sobre Julio Verne, entre Presidente Masaryk y Emilio Castelar, llama la atención una fachada con imágenes de arte pop que alberga una tienda que además es un museo dedicado a los botones.

Marie Anne Burton, propietaria de la Casa de los Botones, comenta que estas pequeñas obras de arte son realizadas con esmero y casi todas de manera artesanal. El espacio tiene más de 30 años y fue creado con paciencia y dedicación, que se reflejan al mirar los miles de botones, algunos agrupados en juegos dentro de cajas atractivas, otros exhibidos en aparadores vistosos y otros más como una muestra de lo que guarda el cajón que los contiene.

Originaria de Nueva York, Mary Anne Burton abrió este local en 1985 y confiesa que “para poner un negocio así hay que tenerle mucho amor, ya que es difícil sostenerlo”. Marie Ann dice que su botonería es un lugar interesante que cada domingo recibe la visita de familias que llegan atraídos por la curiosidad de conocer los botones que se exhiben de piso a techo, ya que hay pocos lugares como éste en México, “donde tenemos mucho talento artesanal”, dice.

Esta emprendedora muestra con orgullo el trabajo de muchos años y apunta que a Casa de los botones vienen personalidades como Dolce Gabana, quien se inspiró en sus botones para su última colección. La mayoría de los botones están elaborados por su bordadora y como a ella le gusta ir con las tendencias de la moda, explica que la novedad son los que están hechos de Swarovski, fabricados por Faustino Meza, quien fue diseñador de María Félix, “quien un día nos ofreció su trabajo, que es muy especial, y como cada cristal es caro cada pieza tiene un costo de mil pesos. También regalamos bolsas a quien compra un botón bordado a mano y que sirve de adorno, ya que cuesta mil 500 pesos. La gente valora el trabajo, ya que sabe que está hecho con mucho amor”, subraya.

la casa de los botones

El domingo es un día en el que la gente come fuera, va a museos, a pasear o a tomar un helado y a ver botones en Polanquito o Polanquiut: “Así como José Luis Cuevas puso de moda la Zona Rosa, yo busco impulsar esta zona de Polanco. Para ello el domingo es un buen día, ya que quienes conocen el lugar regresan entre semana con maletas de ropa y con el propósito de encontrar un botón para el abrigo, la blusa o cualquier otra prenda que requiera un botón”, señala. Los caballeros también pueden encontrar juegos de botones para ellos, ya que son un buen regalo para alguien de gusto sofisticado, pues están esmaltados a mano. “Quien tenga un saco viejo puede darle nueva vida colocándole botones rojos o de colores; por ejemplo, los hipsters y los hombres barbones suelen preferir combinaciones en colores aqua, azul baby, rojo o naranja, mientras que los señores más conservadores prefieren los blancos o azul marino”, explica.

En la Casa de los Botones todo el surtido es de importación, excepto los botones bordados de lentejuela, canutillo y cristal. Sean de tejido, metal, cristal, perla, cerámica, plástico, tallados o esmaltados, en cualquier color o tamaño, Mary Anne sabe que su local es la solución para quien busca un botón fino o de alta costura que no encuentra en ningún otro lado..

 

LA CASA DE LOS BOTONES. Julio Verne 95, Polanco, 5281-3126. Lunes a sábado, 10:00 a 20:00; domingo, 17:00 a 22:00 horas. (Centro)

 

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