Chica deja a chico por su mejor amigo. Chico vuelve a ver a chica tras años de haber terminado. Una nueva chica se entromete entre los dos. En premisa resulta sencilla, predecible y complaciente, como si se tratara de un chick flickde los años noventa. Pero el segundo filme dirigido y protagonizado por el francés Louis Garrel es mucho más que eso. Este joven director toma los ingredientes del género, y con evidentes influencias de grandes cineastas, pero sin perder su autenticidad, le da una revolcada a un filme corto, pero muy satisfactorio.

Marianne (Laetitia Casta) le confiesa a Abel (Louis Garrel) que le fue infiel y que se encuentra embarazada de su amante. La relación termina sanamente. Años después, cuando ella queda viuda, Abel reaviva la llama de la relación con Marianne, pero el pequeño hijo de ella y una joven llamada Eve (Lily-Rose Depp), ponen continuamente a prueba su relación.

Garrel es uno de los mejores actores de su generación, se ha caracterizado por trabajar con los directores más reconocidos del cine francés, y sin tener necesidad de participar en productos Hollywoodenses, su rostro es de los más conocidos en el planeta. Justo este año formará parte de la nueva versión de Mujercitasde Greta Gerwig.

Tras haber debutado como director en el 2015 con Los Dos Amigos, el actor regresa al frente de una deliciosa comedia romántica que parece sacada de la psique de Woody Allen. Y esto por supuesto, es un cumplido. Garrel se muestra muy cómodo narrando de una manera casual y cotidiana las relaciones de estos tres personajes un tanto locos; de pronto no saben lo que quieren, y al parecer, les gusta complicarse la existencia.

Con una música muy armoniosa y particular, los personajes deambulan por las calles de una ciudad que se siente un tanto apacible, aun cuando dentro de cada uno hay un conflicto tremendo de sentimientos.

En el centro de la historia se encuentra el hijo de Marianne: Phillip (Joseph Engel) –todo un descubrimiento-, y quien le pone una pizca de misterio y confusión al triángulo amoroso principal.

Los personajes no se dramatizan de más, aunque sí toman decisiones erráticas, -muy propias del cine francés-, y de paso nos remiten al universo del neoyorquino Allen, con un tono ligero, mordaz y divertido. Y Garrel es conciso, ya que el filme apenas supera los 70 minutos de duración.

Amante Fiel termina siendo una experiencia gozosa para el asiduo a la comedia y el romance. Para quienes optan por amar de manera irracional, y quizá se encuentran contenidos sentimentalmente. La historia está llena de una serie de desencuentros románticos, con personajes complejos que a plena luz emanan ese necesario sentido de pertenencia que tanto anhelamos.

La cinta se estrenó en el 2018 en el Festival de Cine de Toronto, y en el Festival de Cine San Sebastián, teniendo una respuesta positiva por parte de la crítica. Esto solo va cimentando un camino para el incipiente director, que sin duda nos deja con unas enormes ganas de ver qué hará después detrás de cámaras.

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

siete + 7 =