En la actualidad, los superhéroes dominan la taquilla a nivel mundial; las dos películas más exitosas en taquilla este 2018: Pantera negra y Avengers: Infinity War, son protagonizadas por héroes creados por Marvel Comics, personajes que suelen ser ‘aptos’ para toda la familia.

Este último detalle de la fórmula cambió con Deadpool, personaje de Marvel Comics creado por el artista Rob Liefeld y el escritor Fabian Nicieza que, aunque no fue el primer superhéroe que decía groserías en la pantalla grande (ahí está Kick-Ass), sí se convirtió en la primera película clasificación C con el éxito necesario para que los estudios entendieran que existía un mercado importante para películas de superhéroes no aptas para toda la familia (la película costó 58 millones de dólares y recaudó 783).Deapool, en palabras del actor que lo interpreta: Ryan Reynolds, “Nunca va a ser el tipo que va a salvar al mundo. Él representa a un idiota disfuncional que quiere ser una mejor persona. Es inmaduro, es atropellado, sus metas son a corto plazo. Quiere salvar a un chico, no quiere salvar al planeta”, compartió el actor que visitó México hace algunas semanas.

Deadpool regresa a la pantalla grande en una secuela que se burla de todo sin excepciones -incluyendo al propio actor que lo interpreta- al romper la cuarta pared para decirle al público cosas como que el guion en el que está participando, es flojo.“En una película como esta puedes romper todas las reglas que hay, puedes romper la cuarta pared, puedes promocionarla de una manera que se convierte en una extensión de la misma película en lugar de crear cosas estratégicas específicas para marketing, incluyendo videos virales que son ridículos y por los que nos deberían arrestar y podemos hacer estas cosas porque este personaje tiene esa relación con el público”, añadió Reynolds.La secuela a Deadpool es, de cierta forma, una extensión de la primera. Por ello si se disfrutó del humor de su antecesora, seguramente se va a disfrutar de esta cinta que encuentra momentos para burlarse del Universo DC, del hecho que Wolverine también apareció en una película Clasificación C y de las películas de James Bond (con una increíble secuencia de créditos iniciales que hace referencia a Spectre). Además, para la banda sonora cuenta con una irreverente selección de canciones que incluye: “All Out of Love” de Air Supply; “Thunderstruck” de AC/DC e incluso “Tomorrow” del musical Annie.Y como en la primera parte, el corazón de la secuela radica en la sinceridad con la que se cuenta la nueva trama: después de perderlo todo otra vez, Wade Wilson (Deadpool) regresa a la mansión de los X-Men (donde, una vez más, los únicos con los que se encuentra son Colossus y Negasonic Teenage Warhead) y en sus primeras misiones se topan con un chico mutante llamado Russell (Julian Dennison) quien está siendo perseguido por Cable (Josh Brolin), un agente que ha visto el daño que este joven podría causar en el futuro.Nuestro antihéroe decide entonces armar un equipo para salvar a Russell, y aquí viene lo que le da el peso a esta nueva cinta: Deadpool consigue a esta familia de una manera muy peculiar. Sí, es territorio que hemos visto en varias películas, incluyendo en el mismo Universo Cinematográfico de Marvel (con los Avengers, o los Guardianes de la Galaxia); pero como cualquier personaje cómico, Deadpool funciona mejor cuando tiene personas que puedan reaccionar a sus peculiaridades. Particularmente un personaje como ‘Domino’, interpretada por Zazie Beetz, una chava que tiene un súper poder (tiene suerte) que la descarta como protagonista de su propia película, pero que la hace muy divertida y perfecta para interactuar con Deadpool. Beetz se divierte mucho con la actitud de este personaje que camina entre explosiones sabiendo que nada puede lastimarla.

En cuanto a Brolin (quien se lleva la película más reciente de los Avengers interpretando a Thanos), es impresionante cómo un actor de su talla puede tomarse aquello muy en serio y a la par encajar perfectamente en este universo.Otro elemento que ha mejorado en esta nueva entrega son las escenas de acción (incluyendo una en un camión que es exhilarante) y aquí es donde se nota la ventaja de tener a David Leitch como director (él dirigió también Atómica y John Wick: Otro día para matar, ambas veneradas por sus escenas de acción).

Esta cinta empuja a Deadpool a un lugar que tiene sentido para el personaje que conocimos en la primera parte, aunque tal vez, en palabras de su intérprete, ésta podría ser la última vez que lo veamos.Creo que no va a haber un Deadpool 3, porque para que una película de Deadpool funcione se le tiene que quitar todo al personaje y siento que pudimos hacer eso en las primeras dos películas, pero hacerlo una tercera vez sería cruel …”, explicó Reynolds.

Si esta es la última vez que vemos a Deadpool como protagonista (aunque falta ver su resultado en taquilla), es un viaje que bien ha valido la pena; gracias a un personaje que, a pesar de ser irreverente, no puede evitar ser encantador.

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