Del 20 al 29 de julio se llevó a cabo la edición número XXI del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), uno de los festivales de cine más importantes de México y el que se ha distinguido por ofrecer oportunidades para jóvenes cineastas a través de varias plataformas; como el Rally Universitario (donde seis equipos de diversas partes de la república tienen 48 horas para grabar un corto que ha pasado por seis meses de pre-producción) y el Concurso Documental Identidad y Pertenencia (en el que seis equipos de diversas universidades en el Estado de Guanajuato graban un documental en el que cuentan alguna historia indicativa del Estado), así como una Incubadora para proyectos en desarrollo.Como cada edición, GIFF abre las puertas a la cinematografía de un país con la posibilidad de un espacio de diálogo y posible coproducción, así como una oportunidad para que el público se lleve una probada de lo mejor de la cinematografía en esa latitud. Este año, ese país fue Líbano, que trajo lo mejor de su cine clásico y contemporáneo, incluyendo trabajos de Ghassan Salhab y Nadine Labaki (a quienes se les rindió homenaje) y la cinta El Insulto (la primera cinta libanesa en ser nominada al Óscar como Mejor Película Extranjera), que retrata el conflicto entre un cristiano libanés y un palestino a partir de un insulto.El GIFF también fue un espacio para celebrar el centenario del nacimiento de una de las grandes figuras del cine internacional: Ingmar Bergman. De hecho, la imagen del festival estuvo basada en la cinta Un verano con Monika (por lo que a esta selección se le llamó Un verano con Bergman) y se presentaron cintas como El séptimo sello, Fresas salvajes y Fanny & Alexander, entre otras, así como conferencias para que el público comprendiera mejor la influencia e importancia de este cineasta.

Esta mirada hacia lo internacional no significa que GIFF olvide su cine local, así que en este año se rindió homenaje a una figura destacada del cine mexicano: Damián Alcázar, quien asistió para recibir la Cruz de Plata y a reflexionar sobre su carrera en una Clase Magistral, en la que él insistió que, “aunque el cine puede ser industria, también es cultura y es responsabilidad del estado ocuparse de su fomento.” Un tema frecuente en los festivales de cine en México que buscan exhibición para un cine mexicano que constante, y a veces injustamente, compite con la industria de Hollywood.

Por supuesto, hubo una Selección Oficial y una competencia en la que se otorgaron diferentes premios; entre ellos Largometraje de Ficción Mexicano que obtuvo Restos de viento, el segundo largometraje de la directora mexicana Jimena Montemayor (quien ya había competido en GIFF tres años antes con su cinta En la sangre). Esta hermosa meditación del duelo ya había ganado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y ahora espera una corrida comercial. La cinta muestra a una madre (la argentina Dolores Fonzi) y a sus dos hijos (una niña de 10 años y un niño de 7) que acaban de perder al padre de familia y ahora deben seguir con sus vidas y coexistir mientras cada uno pasa por su propio proceso; lo que hace la interacción incómoda y dolorosa.El Festival cerró con el estreno latinoamericano de Blindspotting del director mexicano Carlos López Estrada, sobre dos mejores amigos de la infancia que deben reevaluar su amistad a raíz de que uno de ellos presencia un acto de violencia de un policía que le dispara a un afroamericano en Oakland. La cinta encuentra un balance milagroso entre el humor y la devastación, entre ver a estos personajes interactuando y sentir el mundo a su alrededor amenazándolos.El Festival Internacional de Cine Guanajuato continuará celebrando lo que el cine puede traer al mundo; lo que puede inspirar en quienes lo ven y seguirá peleando para que toda clase pueda ser visto. Es por eso que no dejará de decir: Más Cine Por Favor

Puedes consultar todos los ganadores de la edición XXI del GIFF, aquí:

http://giff.mx/ganadores-2018/

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