Todos poseemos una tendencia a formar vínculos con gente que comparte nuestras vulnerabilidades. Esto incluye no poder dormir; premisa de El Club de los Insomnes, ópera prima de Joseduardo Giordano Chalamanchi y Sergio Goyri Álvarez.La película se enfoca en la relación que forman Santiago (Leonardo Ortizgris), quien lleva varias semanas sin dormir a causa de un sueño recurrente -así como una incertidumbre en su relación- y Estela (Alejandra Ambrosi), quien salió embarazada de un amorío que tuvo con un hombre casado.

Santiago ha encontrado refugio en una tienda de conveniencia en la que suele matar el tiempo con Daniela (Cassandra Ciangherotti), una cajera nocturna con una peculiar fascinación por la humanidad (tanto que les toma fotos a los clientes interesantes); con quien improvisa juegos como armar palabras con sopa de letras. Estela entra un día a comprar, y a partir de ese momento, los tres se unen en este ‘refugio’.

En la vida real, los directores Joseduardo y Sergio eran amigos de la carrera, que se reencontraron en un taller de creación literaria y decidieron entonces unirse para colaborar en este, su primer largometraje.

“El tema que seguía saliendo y saliendo en nuestras pláticas era que no podíamos dormir y que abordábamos esa problemática desde un punto de vista muy similar”, narra Joseduardo, “Nos salíamos a la tienda de la esquina, a caminar por la calle, y empezábamos a compartir anécdotas de las personas que veíamos y las pláticas que escuchábamos. Éramos más espectadores que participantes y crear el guion fue una manera de volvernos participantes de todo ese mundo que habíamos descubierto por nuestro insomnio”.Sergio Goyri Álvarez coincide en que esta historia tenía mucho que ver con ellos.

“No nos influenciamos en alguien en particular, pero nuestros personajes giran alrededor de lo que somos día a día; la gente con la que convivimos, los lugares a los que vamos. Es una historia que habla mucho de quiénes somos Joseduardo y yo como personas, y como habitantes de esta gran ciudad. Queríamos contar algo que realmente supiéramos”.La cinta tiene lugar en la Ciudad de México y lo más acertado de este dúo de directores/escritores, es precisamente la atmósfera hipnótica que crean de una urbe en la que la gente vive en un estado entre despierta y dormida; lo que agrega misticismo al mundo de estos personajes.

Incluso la tienda en la que tiene lugar la historia (que se parece a cualquier Oxxo de la ciudad), deja esa sensación de que está localizada en un sueño.

“La tienda en sí es un personaje, el micro universo dónde sucede toda la historia; y por las condiciones que teníamos de presupuesto, no nos alcanzaba para construirla”, recuerda Joseduardo, “Nos alcanzaba para rentarla, pero no para cerrarla, entonces durante el rodaje, la gente entraba, compraba y Cassandra los atendía. Fue una experiencia única porque estábamos viviendo lo que los personajes viven en la película”.A pesar de estar en ese estado de somnolencia, los personajes de El Club de los Insomnes se sienten reales; a Daniela nunca la vemos afuera de la tienda, por lo que está posicionada para ser una especie de ‘ángel guardián’. Pero aun cuando nunca sale de ese entorno, sí la vemos interactuar con Santiago y Estela; conocemos sus inseguridades (por ejemplo que aparentemente le afecta celebrar su cumpleaños) y ese sentido del humor característico de aquellos ‘con mucho equipaje’.

“Es un personaje cuyo universo solo te lo puedes imaginar”, señala Ciangherotti. “Yo me imagino que ha tenido una vida como muy intensa, que ha vivido muchas cosas, porque se siente como una chava muy consciente de la oscuridad, muy consciente de que hay cosas que no entendemos y que las explicaciones que les podemos dar, dependen de una. Ella se encarga de crearse un universo que le entusiasme. Tiene un alma artística y una visión pesimista de la vida que le parece divertida”.Aunque Daniela sea el personaje más llamativo (en parte porque rompe con el ritmo hipnótico de la cinta), la historia se enfoca en Santiago y Estela; dos personas extremadamente solitarias y desesperadas por tener a alguien que les diga: ‘todo va a salir bien’.

“Estela es un personaje que va mucho hacia adentro, que no se atreve a tomar decisiones y que está pasando por una crisis existencial”, dice Ambrosi, “Yo creo que, para encontrar la luz en el camino, hay que vivir la oscuridad y ella está viviendo en este momento en el que está perdida. Está en un tren de pensamiento que la lleva a tener este insomnio”.Como parte de la trama, los directores generan situaciones verídicas con las que es fácil reaccionar; por ejemplo, que como Estela es veterinaria, en un momento ‘recibe’ a los cachorros de ‘Fiona’, una perrita pitbull; y que fue un parto en la vida real.

“Como una semana antes de empezar el rodaje me dijeron: ‘está a punto de parir, así que vete preparando”, cuenta Ambrosi, “Un día me habló Sergio a las 3 de la mañana y me dijo: ‘¡es hora’. Así que tuve que agarrar mi coche y asistir en este parto. Fue una manera muy simbólica de comenzar el rodaje…”

El club de los insomnes es la clase de película que se debería ver más en México; un tipo de cine que conecta con la audiencia a un nivel humano, tratando cierta veracidad, pero manteniendo un sentido del humor que mantiene al espectador conectado con los personajes. Es entretenida sin sentirse artificial, es hipnotizante sin caer en lo pretencioso y es aterrizada en la realidad sin ser deprimente.

 

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