Cómo conquistar al hombre más demandante… una y otra vez…

Cuando uno dice que un actor “desaparece” en su personaje, quiere decir que un actor nos presenta algo tan diferente a un personaje que interpretó anteriormente o a lo que uno ve de la imagen pública del actor que parece ser otra persona. No hay muchos actores que logran esto con cada papel, en parte porque muchos productores contratan actores porque la audiencia tiene la expectativa de ver a George Clooney o Brad Pitt o Sandra Bullock o Tom Hanks o Julia Robert (o en su momento Humphrey Bogart, Audrey Hepburn, Cary Grant, etc.). Un actor que ha armado una carrera de “desaparecer” en cada papel que interpreta (en parte porque no trabaja tan seguido como la mayoría de los actores en Hollywood) es el actor inglés Daniel Day-Lewis. Este actor es famoso por darle a cada personaje una manera de moverse y de hablar tan distinta que uno puede verlo de personaje a personaje y jurar que son personas completamente diferentes. Esto lo ha llevado a ganarse tres Óscares como Mejor Actor. En su más reciente actuación que se rumora que será su última (no es la primera vez que Day-Lewis ha anunciado su retiro) colabora una vez más con el director Paul Thomas Anderson (su primera colaboración fue en Petróleo sangriento (There Will Be Blood), que resultó en su segundo de tres Óscares) para interpretar a un modisto (diseñador de la alta moda) en Londres en los años 50. En El hilo fantasma (Phantom Thread), Day-Lewis interpreta a Reynolds Woodcock, un hombre tan meticuloso y demandante que la única mujer que parece poder aguantarlo es su hermana Cyril (Lesley Manville) con quien vive y trabaja.

En la foto: Daniel Day-Lewis y Lesley Manville en El Hilo Fantasma (2017)

Esto cambia cuando conoce a Alma (Vicky Krieps), una mesera que lo atiende durante un desayuno en el que está particularmente hambriento. La invita a su taller, le hace un vestido y de ahí comienza una relación de artista y musa que, con el paso del tiempo, se convierte en un juego de poder de una manera particularmente pervertida. Anderson es uno de esos cineastas que explora el lado oscuro de la naturaleza humana, y en esta cinta explora esa oscuridad en las relaciones amorosas. Estas relaciones que disfrutan el apogeo de su éxtasis al principio, solamente para convertirse en choques de personalidades antes de que terminen, o de que uno de los dos en la relación decida hacer algo drástico para recuperar ese apogeo inicial, en particular cuando uno en la relación es un genio creativo y el otro el que inspira o distrae al otro de su trabajo (a muchos cineastas les gusta explorar el proceso creativo de alguna manera). Lo que sucede entre Reynolds y Alma es perturbador y extrañamente emotivo. Para esta actuación, Day-Lewis utiliza su acento y voz natural, cosa que parece indicar que se identifica con este personaje más que ningún otro, pero aún así se siente como una creación que viene del proceso tan profundo de este intérprete. La revelación es Vicky Krieps, quien hace de Alma una mujer servicial pero inteligente, alguien que sabe obtener lo que quiere y tiene una franqueza sorprendente al recitar sus líneas.

En la foto: Daniel Day-Lewis y Vicky Krieps en El Hilo Fantasma (2017)

Tratándose esta cinta de un modisto, se le presta mucha atención a los vestidos que va creando y el trabajo del vestuarista Mark Bridges (un colaborador frecuente de Anderson) es exquisito, y la cinta nos muestra el proceso de lo que era juntar cada tela en ese entonces, así como el proceso de vestir a estas mujeres. Anderson no contrató a un director de fotografía para esta cinta, pero se rehúsa a decir que fue él (prefiriendo darle el crédito a los que operaron la cámara que fueron sus guías en decidir las tomas de la película). Quien sea que haya sido responsable por el lenguaje visual de la cinta, es sublime, con un sabor anticuado, no necesariamente de los 50s, pero tan ajeno a nuestros tiempos que se siente como un tesoro descubierto. Como toque final está la banda sonora de Johnny Greenwood (guitarrista de la banda Radiohead), inspirada en los grandes pianistas de los 50’s, ofreciendo un ambiente cinematográfico tan meticuloso como es fascinantemente incómodo, de esos que solamente un cineasta como Paul Thomas Anderson puede crear.

En la foto: Daniel Day-Lewis y Vicky Krieps en El Hilo Fantasma (2017)

El hilo fantasma fue nominada a seis Premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Daniel Day-Lewis (quien ha ganado por Mi pie izquierdo, Petróleo sangriento y Lincoln).

Se estrena el 23 de febrero en las principales salas de cine

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