Salvador es un vigilante de una construcción a las afueras de la Ciudad de México. Una noche, dos sujetos abandonan una camioneta frente a la obra y un cuerpo es encontrado al día siguiente. Siendo el único testigo, Salvador se convierte en el centro de atención y conflicto. Esta es la premisa de El Vigilante, cinta dirigida por Diego Ros ganadora del World Fiction Award, del Los Angeles Film Festival; el OJO a Largometraje Mexicano (Mejor Película) y el Premio Stella Artois, del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). Platicamos en exclusiva con el director sobre la película que estrena este fin de semana.

¿De dónde surgió la idea para la película?

La idea salió hace varios años, probablemente en la época en la que empezaba a ver más casos de violencia reportada en los medios sobre la guerra contra el narco; casos de personas que aparecían en camionetas y en coches abandonados. La historia de hecho empezó con la idea de una camioneta abandonada en la esquina de una calle donde había una obra en construcción y el vigilante nocturno siendo la única persona que hubiera visto quién la dejó; y al ser el único testigo, sentirse en riesgo de reportarlo. De ahí nace la semilla de la película que luego fue tomando varios turnos. Yo empecé a escribirla como un thriller más convencional, un drama donde había un personaje que tenía un conflicto interno de si reportaba o no lo que había visto; y de ahí, cómo esto le iba afectando en su vida personal y en su casa.

¿Cuál es el reto de contar una película con violencia de manera novedosa?

Los obstáculos con los que yo me iba topando al tratar de llevar la película por ese camino, era que al final no me resultaba interesante o satisfactorio proponer un drama más sobre la violencia. Me parecía que la violencia en un drama, en un thriller policiaco digamos, pierde la parte más absurda y más caótica y me parecía que el formato del thriller la recubre con un punto de vista que ya conocemos mucho por las películas policiacas. Al tratar de encontrar un nuevo punto de vista sobre la violencia, acabé con una historia que es más absurda y más en tono de farsa.

Manejas además el humor negro…

Exactamente, y sin una resolución fácil, porque ésa es la otra… sobre todo en un momento en el que las cosas en este país nunca se resuelven, ¿cómo vender un final en el que las cosas amarran bien? Había algo ahí que no concordaba con la realidad; entonces de alguna manera la historia se resolvió, para mi gusto mejor, con pequeñas historietas que quedan de algún modo inconclusas, pero que respetan más la realidad del país … Yo quise que la película fuera un poco arriesgada en su propuesta; no pretendía hacer un thriller comercial.

¿Nos podrías contar alguna anécdota de la filmación? ¿Algún obstáculo que hayan tenido?

Fue complicada la producción, de entrada, porque el 90% de la filmación ocurrió en el edificio, prácticamente todo… Sí filmamos en otras locaciones que no acabaron en el corte, pero filmamos un total de cuatro semanas en aquella obra, de noche, en una época donde se supone que aún no debían haber empezado las lluvias, pero se nos adelantaron y nos llovió casi diario. Siempre había que improvisar el plan de rodaje alrededor del clima, porque una vez que empezaba a llover, como el edificio no tiene interiores, ya no se podía grabar. La obra no estaba activa, pero en cierto punto empezaron a mover material de un lado a otro; recuerdo que una vez llegamos a filmar en un espacio y nos encontramos con que ya habían levantado un muro, entonces nos rompía la continuidad de lo que habíamos grabado el día anterior. Cositas así que, por obvias razones, hicieron que filmar en una obra en construcción fuera complicado; además de que es peligroso y te tienes que fijar dónde pisas. Los accesos a los pisos superiores siempre son delicados, solo podíamos subir con un crew más reducido, pero creo que la producción estuvo muy a la altura de todo porque salió todo en forma; la verdad lo considero un éxito porque nos llevábamos bien y había muy buena energía. La locación fue el mayor obstáculo como tal, sin mencionar la escritura del guion que, no es que sea un obstáculo, pero uno siempre subestima la escritura. Muchas veces cuando surgen problemas con una escena es por cómo está escrita, entonces hay que resolver las escenas en la filmación y eso puede ser latoso, pero la locación fue lo más complicado…

Al ver la película, sentí que tenía la estructura de una pesadilla… como esos sueños en los que queremos hacer alguna cosa, pero siempre se nos complica por algo que parece no tener sentido…

¿Te puedo citar para la publicidad? Exactamente, se me hace muy atinado justo eso; como los anillos que no están en el día y luego resulta que aparecen en otro lado… las cosas tienen cierta correspondencia; pero como dices, alguien intenta cruzar una puerta y suceden cosas absurdas que no le permiten a uno hacer las cosas. Sí tenía en mente las películas más surreales; por ejemplo, estuve viendo varias de Luis Buñuel como El ángel exterminador y El discreto encanto de la burguesía, donde pasan cosas que racionalmente no tienen sentido, pero que visceralmente te hacen sentir algo.

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