Familia al instante (Instant Family), la cinta más reciente de Sean Anders, -quien dirigió Guerra de papás (Daddy’s Home) y su secuela-, se basó en las experiencias de este director adoptando a sus tres hijos y los retos que vienen con este proceso.Esta es una historia que vale la pena contar y en los momentos más sinceros y emocionales se nota la conexión que tiene Anders con el tema (además que cualquier historia que inspire a una pareja a adoptar es una causa noble).

Si hubiera sido tratada como un drama ligero al estilo de Extraordinario (Wonder), esta sería una película que recomendaríamos sin reservas; pero en este caso, Anders comete el error de sobrevender sus momentos cómicos, por lo que terminan sintiéndose forzados y obligatorios e incluso hacen que los personajes principales den la impresión de que son demasiado inmaduros y egoístas. Tanto, como para no dejarles tres niños de por vida…

Pete (Mark Wahlberg) y Ellie (Rose Byrne) son una pareja que se dedica a comprar casas para arreglarlas y luego venderlas. Después de muchos años, empiezan a sentir un vacío en su vida y lo deciden llenar adoptando un hijo (a su edad, embarazarse es complicado). Durante un evento de adopción se impresionan con Lizzie (Isabela Moner), una adolescente latina a quien deciden llevar a su casa. La complicación: ella ‘incluye’ dos hermanos menores: Juan (Gustavo Quiroz) y Lita (Julianna Gamiz).

De la noche a la mañana, Pete y Ellie tienen tres hijos -lo que para ellos es el reto más grande y que podría llevar a la mayor recompensa de su vida-, pero que para Lizzie, Juan y Lita es simplemente ‘otra parada en el sistema’; algo a lo que ya están acostumbrados desde que su mamá fue llevada a la cárcel.Siendo escrita y dirigida por un papá que adoptó a sus hijos, es impresionante que la perspectiva de los hijos sea la más sólida; en particular la de Lizzie, una adolescente que ha tenido que ser una segunda madre para sus dos hermanitos y que no logra soltar ese papel porque está convencida que nadie más los querrá. Cuando el enfoque está en Lizzie y en su lucha por aceptar a estos nuevos padres, la película es sincera y emotiva hasta las lágrimas (mucho tiene que ver con Isabela Moner, una gran promesa de actriz).

Lamentablemente la perspectiva dominante es la de Pete y Ellie. Wahlberg puede ser un buen actor pero lo es aún más con directores como David O. Russell o Martin Scorsese (en cintas como The Fighter y The Departed). Sin embargo aquí, y a diferencia de Ted (2012); Wahlberg se siente algo perdido interpretando a un adulto inmaduro.

Rose Byrne tiene mayor vis cómico, pero también queda atrapada con varios chistes dolorosos (incluso momentos que podrían ser conmovedores, como la primera vez que ambos escuchan a uno de los niños decirles “mamá” o “papá”, o una dolorosa secuencia en la que van a la escuela a lidiar con un conserje pervertido).La cinta sí incluye momentos de humor que logran aterrizar; en particular los que involucran a Margo Martindale como la mamá de Pete (con una emoción por ser abuela que es contagiosa) o a Tig Notaro y Octavia Spencer, como un par de trabajadoras sociales que discuten como si estuvieran casadas.

Por otro lado, se desperdicia a la gran Joan Cusack en un cameo que interrumpe lo que debería ser la escena más conmovedora de la película.

Familia al instante vale la pena para fomentar un importante mensaje: la adopción. El tema es tratado con sinceridad; no obstante, no termina de cuajar por la comedia forzada. Sin embargo, si esta cinta logra inspirar a alguna pareja a darle un hogar a algún niño sin familia, todo habrá valido la pena…

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

19 − uno =