¿Podría el Guasón existir en nuestro mundo? Esta pregunta es la base para la caracterización de este icónico personaje: Joker, cinta que representa su primera entrega como protagonista y que obtuvo el León de Oro en la edición más reciente del Festival de Cine de Venecia; además de exhibirse dentro del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), donde tuvimos oportunidad de verla.

El Guasón fue creado en el primer cómic de Batman -que se estrenó el 25 de abril de 1940- y gracias a una intervención editorial sobrevivió en muchas más ediciones para convertirse en el archienemigo del Hombre Murciélago.

En los comics, este personaje ha tenido muchos diseños. En cine, ha sido interpretado por actores como Cesar Romero (en la serie de Batman de los años 60), Jack Nicholson (en Batman, dirigida por Tim Burton), Mark Hamill (quien le prestó su voz para la serie animada de Batman de los años 90) y recientemente Heath Ledger (en Batman: El caballero de la noche, actuación que le mereció un Óscar póstumo).

El Guasón es un personaje carismático, aunque por ser el villano, el público no había tenido que sumergirse en su estado psicológico; hasta ahora…

Todd Phillips (director de ¿Qué pasó ayer?) nos presenta una Ciudad Gótica que se asemeja al Nueva York de los 80 y nos revela quién es Arthur Fleck (Joaquin Phoenix); un hombre con depresión que trabaja como payaso y que sueña con ser comediante de stand-up; pero que, poco a poco, va perdiendo todo lo que le ayuda a mantenerse estable (su trabajo, medicamentos y la terapia proporcionada por el gobierno), revelando así al psicópata que lleva dentro.

La mayor influencia de esta cinta parece ser el cine de Martin Scorsese, específicamente Taxi Driver y El rey de la comedia (esto se vuelve aún más aparente con el casting de Robert De Niro en un papel esencial). Esta semejanza se vuelve instrumental al explorar el personaje y la manera retorcida que ve el mundo, acercando al público de una manera incómoda.

Por encima de eso, Phillips y su coguionista Scott Silver pintan un retrato muy vivo de la situación de desigualdad en Ciudad Gótica y las circunstancias que llevarían a que un hombre como Fleck pudiera convertirse -para algunos- en un vengador, un héroe.

La manera como Phillips maneja el lenguaje visual de la película es impecable, creando momentos icónicos a través de las sombras por las que este mundo es conocido; las diferentes formas en que se manipula el maquillaje del protagonista (incluso la forma como le cae sangre en la cara durante sus asesinatos) y cómo utiliza esto como parte de su disfraz. Aunado a ello, la banda sonora es exquisita y aprovecha temas como “That’s Life” (hecho famoso por Frank Sinatra) y “Send in the Clowns (del aclamado musical A Little Night Music con música y letras de Stephen Sondheim), para darle forma al retorcido sentido del humor del personaje.

Por su parte, Joaquin Phoenix, un actor aclamado por su intensidad y su compromiso hacia los lados oscuros de sus personajes, parece haber nacido para darle vida al Guasón, creando un núcleo siniestro que está presente incluso cuando Fleck intenta ser una persona decente (la risa del personaje y su justificación no dejan de causar escalofríos).

Ahora viene la advertencia que también se ha resaltado en otras críticas: lo que presenta esta película podría perturbar a los espectadores. Y es que los paralelos entre Joker y las personas en la vida real que se han vuelto autores de tiroteos, atentados terroristas y otras atrocidades, son inescapables. La historia de Joker no solamente pone al espectador en un lugar en el que empatiza con este psicópata, también le pone un espejo a la sociedad en lo que vive y muestra. La tesis parecería ser que la apatía y la negligencia de otros, pueden llevar a que sujetos marginados que cargan una vida de traumas y resentimientos, exploten y se conviertan en una figura similar a este villano protagonista.

En Guasón la violencia es tratada con su merecido peso, y aunque nos permite entender la justificación del personaje, se asegura de retratarla como algo siniestro y terrorífico. Sin embargo, las conversaciones que surgirán alrededor de la violencia actual y el papel que juega cada persona, harán que esta película se vuelva esencial en nuestro cine comercial: algo que atrapa a los espectadores (al formar parte de una conocida franquicia) y que además los obliga a enfrentar algo que no esperaban.

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

4 × cinco =