Maggie Gyllenhaal es una actriz que toma riesgos en sus proyectos; particularmente cuando ella es la protagonista. Se permite interpretar personajes que crean una cierta incomodidad en el público y que invitan a considerar el punto de vista del personaje; ya sea el de una mujer en una relación sadomasoquista como en Secretaria; una madre recién salida de la cárcel como en Sherrybaby o su más reciente trabajo: La maestra de Kinder, donde interpreta a Lisa Spinelli, una mujer que lleva enseñando kínder por 20 años, algo que disfruta, aunque siempre ha querido más para su vida.Un día, escucha a su alumno Jimmy Roy (Parker Sevak) recitando un poema que acaba de inventar en ese momento. Impresionada con el don del pequeño, y preocupada de que nadie más parece apreciarlo, Lisa busca la manera de ayudarlo; lo que la llevará a cruzar varias líneas…La directora Sara Colangelo (quien también adaptó el guion de la cinta israelí del mismo nombre) trabaja de manera minimalista con su película; consciente de que el éxito de la historia recae en los hombros de su actriz principal. Colangelo se encarga de facilitar esa actuación, favoreciendo tomas cerradas de la cara de Gyllenhaal para crear esa sensación de intimidad.Ambas (directora y actriz) dejan claro que las intenciones de Lisa no son completamente nobles. Ella está frustrada de que sus hijos adolescentes no muestren ningún interés en las artes o la cultura y ella misma siente que sus años de estudio y su apreciación por el talento deberían haberla llevado más lejos. Por ello, ahora toma clases de poesía con un animado maestro, interpretado por Gael García Bernal (quien no destaca lo suficiente).Lisa empieza a ‘usar’ los poemas de Jimmy como propios; sin embargo, y gracias a la conexión que hace Gyllenhaal con el personaje, su preocupación por el niño se mantiene genuina.La historia hace que surjan preguntas interesantes: ¿Podrá florecer el talento de Jimmy en un ambiente en el que nadie tiene la capacidad de apreciarlo? ¿Debería involucrarse una maestra tanto en la vida de uno de sus alumnos? ¿Hay una diferencia entre ser artista y ser alguien que simplemente aprecia el arte? Al presentar estas preguntas (a través de conversaciones o inspiradas en lo que vemos), el público puede decidir si justifica, o no, a esta maestra y a sus acciones.La Maestra de Kínder realiza ante todo un “estudio de personaje”; explora las decisiones y comportamientos de una figura central; sin juicio y sin un arco dramático, para que el público saque sus propias conclusiones…

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

diecisiete − tres =