Hace 20 años llegó a la televisión mexicana La Usurpadora, la historia de una mujer que era obligada por su hermana gemela a ocupar su lugar con su marido e hijos mientras ella se iba con su amante. Ahora, 20 años después, se retoma la base de esta premisa pero se lleva a una nueva realidad: la política mexicana, y es que el esposo: Carlos (Andrés Palacios), es el Presidente de México y su mujer: Paola (Sandra Echeverría), harta de fungir como Primera Dama, encuentra en Paulina, su hermana gemela que vive en Colombia, la oportunidad perfecta para escapar y vivir la vida que quiere.

Platicamos con los protagonistas de la serie que se transmitirá de lunes a viernes a las 21:30 horas por Las Estrellas.

Sandra, ¿cómo te preparaste para dar vida a estos personajes? ¿Tuviste un coach de acento?
Sandra: Así es. Antes de arrancar la filmación tuvimos un taller de varias semanas para trabajar con el director, para definir a los personajes, y en el que me tocó trabajar mucho el acento colombiano; que considero particularmente difícil porque es muy sutil, no tiene tanta melodía como el argentino o el mexicano. Era agarrarle a las bajadas y a ciertas consonantes que se comen.

Más allá de que recordamos a estas hermanas como que una era buena y una era mala, ¿cómo diferenciaste tú a ambas en tu interpretación?
Sandra: Fue un proceso muy complicado y en un principio estaba nerviosa porque era descubrir la voz de cada una; una tiene acento colombiano, la otra no. En sus gestos, una tiene la mirada más dura que la otra… Pasan por diferentes etapas; era un ir y venir de diferentes voces y acentos.

Al principio, con los nervios, se me complicaba un poco, pero ya después agarré el camino gracias a la guía del director Francisco Franco, mi maestro y de quien aprendí mucho. Gracias a él pudimos diferenciar y definir a ambos personajes.

En la cuestión técnica, ¿cómo solucionaban cuando ambas aparecen en escena?
Sandra: Las escenas de ambas eran complejas porque teníamos que tener una cámara de efectos especiales. Se tenían que marcar todas las acciones, no mover las cosas y hacer varias capas; repetir la escena varias veces y pues básicamente actuar con una pelota de tenis que tenía que estar lejos para que no se viera. ¡Cada escena tardaba todo un día!

Tiene dificultad porque yo parecía una loca en el set actuando sola. Es estar sola dándolo todo.

Andrés: Quiero subrayar que nosotros disfrutábamos mucho verla actuar sola; lo hacía muy bien. Van a ver el resultado final…

Sandra: En una escena tenía que ver a Andrés y a mi ‘hermana’, y como no podían aparecer por las capas de efectos especiales, me tocaba voltear con uno y contestarle al otro ¡y ninguno estaba ahí! Sí era muy extraño.

Andrés, das vida al Presidente, ¿nos puedes hablar del contexto político de la serie?
Andrés: La política es el escenario para contar este thriller; pero lo que se muestra más bien es el melodrama enfocado a lo que sucede dentro de la residencia Presidencial. La temática no gira en torno a la política.

Si ustedes pudieran tener un doble para que ocupara su lugar, ¿qué lo pondrían a hacer?
Andrés: A trabajar.

Sandra: Yo la pondría a hacer todas las escenas dramáticas, las de la lloradera.

Arap: Que trabaje por nosotros mientras descansamos en una hamaca.

La Usurpadoraestá filmada como cine por la cantidad de planos y la calidad de los mismos, ¿nos podrían hablar de esta nueva forma de hacer televisión?
Andrés: Justo la premisa era lograr algo diferente para que los contenidos tengan…

Sandra: Mayor calidad.

Andrés: Sí calidad, y que sean más dinámicos, menos extensos y con narrativa cinematográfica. De repente pongo el ejemplo de Romeo y Julieta, es una premisa que se ha repetido en millones de versiones pero de modo diferente.

También, el hecho de que nos hayan considerado a nosotros (actores) para ser parte de esto es halagador. Implica mucha responsabilidad pero también mucho goce, porque habla del tiempo que hemos estado en esta industria; habla del trabajo en equipo y la confianza de la empresa para que nosotros seamos los que salgamos como punta de lanza en Fábrica de Sueños.

Finalmente, ¿cómo invitarían a la gente que ya conoce la historia a darle una oportunidad a esta nueva propuesta?
Arap: Es una reinterpretación moderna de una historia clásica. Tiene mucho dinamismo, un melodrama bien hecho con un trasfondo de thrillerpolítico y grandes actuaciones. Son 25 capítulos muy intensos ¡y el primero es espectacular!, termina de forma muy impactante.

Sandra: Sí. Queremos que no se pierdan el primer capítulo porque pasan muchísimas cosas y te quedas enganchado y queriendo saber qué pasa. Nosotros nos quedamos con muchísimas ganas de ver el segundo episodio…

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