Tras una temporada en la que las inconformidades alrededor de la ceremonia del Óscar obligaron a los productores a retraer parte de lo que habían anunciado (establecer un Oscar para la Mejor Película Popular o presentar algunas de las categorías durante los cortes comerciales), la ceremonia número 91 de los Premios Óscar salió adelante sin host y reconoció algunas de las películas favoritas del público como Bohemian Rhapsody, Pantera Negra y Green Book.Y es que si bien se pronosticaba que Roma podía ganar el premio principal: Mejor Película (convirtiéndose en el primer filme en un idioma que no es inglés en obtener este premio, además de la primera producción para una plataforma de streaming) esto no ocurrió. Sin embargo, sí se llevó tres estatuillas: Mejor Director (que Cuarón obtuvo por segunda vez), Mejor Fotografía y Mejor Película Extranjera (la primera vez que México se lleva este premio; pues, aunque es aceptado por el director de la cinta ganadora, se le otorga al país).

El premio de Mejor Película lo obtuvo Green Book: Una amistad sin fronteras (que también se llevó Mejor Guion Original y Mejor Actor de Reparto para Mahershala Ali); una cinta más alineada con las tendencias de años anteriores de la Academia (incluso se ha señalado su similitud con El chofer y la Sra. Daisy, que ganó esta misma estatuilla hace 29 años), y que adicionalmente obtuvo en septiembre pasado el Premio del Público en el Festival de Cine de Toronto (TIFF).

Parecería que la Academia buscaba conectar más con los gustos del público, y con esta elección se podría decir que lo lograron; ya que Green Book: Una amistad sin fronteras -que muestra la inusual amistad entre el pianista afroamericano Don Shirley (Ali) y el chofer italoamericano Tony Lip (Viggo Mortensen) durante una gira por el sur racista de los Estados Unidos en 1962-, provoca risas, lágrimas; y a veces, hasta aplausos, en las salas de cine.

La Academia también premió la película más taquillera del 2018: Pantera Negra, que se llevó tres estatuillas: Diseño de Producción, Vestuario y Banda Sonora, convirtiéndose además en la primer cinta de superhéroes en ser nominada como Mejor Película.

Bohemian Rhapsody se llevó cuatro Óscares: Mejor Actor para Rami Malek, Mejor Edición, Mejor Sonido y Mejores Efectos de Sonido. Una cinta que fue recibida con mucho entusiasmo por el público, a pesar de su complicada producción y una recepción ambivalente de la crítica.

Un momento anticipado que no se cumplió, fue la esperada coronación de Glenn Close, quien recibió su séptima nominación por La buena esposa, y que se esperaba que por fin se llevara la estatuilla. Pero en un giro, el Óscar como Mejor Actriz fue para la británica Olivia Colman por La Favorita. Con ello, Close se convierte en la actriz con más nominaciones sin ganar en la historia de la Academia (una nominación más y empata con Peter O’Toole).

A la par, a pesar de que el aclamado director Spike Lee no logró coronarse como Mejor Director, sí fue premiado con el Óscar a Mejor Guion Adaptado por Infiltrado en el KKKlan.

Además de obtener el Óscar por la canción “Shallow”, de Nace una estrella, Lady Gaga regaló uno de los mejores momentos de la ceremonia al interpretar este tema musical junto con su director y coestrella: Bradley Cooper, con quien proyectó enorme química.

Aún sin anfitrión; gracias a los distintos presentadores, y al buen ritmo, la ceremonia fluyó de manera divertida. Y al final, aunque- como suele ocurrir- algunos críticos quedaron inconformes, la Academia optó por complacer a quienes pagan por ver las películas en las salas: la audiencia.

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