Aunque podría pensarse que para interpretar a un boxeador, Luis Gerardo Méndez tomaría referentes comunes como ‘Rocky’, el actor de Nosotros los Nobles quiso construir a ‘Bayoneta’ desde otro lugar; desde la psicología de boxeadores reales y sus conflictos interiores.

Y es que si bien esta película incluye secuencias de pelea; es más bien una exploración íntima sobre un personaje que, tras un acontecimiento que marca su vida y su carrera, se aleja de todo lo que conocía en México para construir una nueva vida en Finlandia.

Platicamos con el también actor de Camino a Marte y Tiempo Compartido sobre su aproximación para este personaje y su necesidad de contar otro tipo de historias.¿Cuáles fueron tus referencias cinematográficas, literarias o de otro tipo para interpretar a “Bayoneta”?

Traté de alejarme mucho de la saga de Rocky, traté no ver nada de eso, justo porque quería que esta película fuera para otro lugar. Sin duda Toro Salvaje (Raging Bull) es una referencia muy importante en cuanto al personaje, pero te podría decir que Loco Corazón (Crazy Heart) con Jeff Bridges, a nivel de este personaje como roto, y atormentado con el alcohol; fue de las referencias más importantes.

El libro On Boxing (de Joyce Carol Oates) fue como mi biblia y el hallazgo de un personaje real… Además, encontramos a un maestro de boxeo finlandés que tenía un alumno mexicano, que era básicamente un ‘Bayoneta’: un chavito de Sonora que claramente estaba escapando de algo -que no llegamos a saber-, que estaba viviendo en Finlandia, que quería convertirse en boxeador y me contaba lo difícil que era…

Me he dado cuenta que trabajo muy bien tratando de encontrar un referente real. No trato de encontrar a ese personaje en la calle y copiarlo; sino entenderlo, meterme a su cabeza. La primera vez que lo hice fue en El curioso incidente del perro a media noche cuando me tocó interpretar a un chavito con síndrome de Asperger y me di cuenta que era muy útil para mí, en mi forma de trabajar, encontrarlos y poder dialogar con ellos. Ver su corporalidad, cómo piensan, entenderlos a fondo.

Cada vez me interesa más la realidad que la ficción, una película o un libro son una buena referencia, pero la realidad siempre tiene unos elementos más interesantes. Trato de encontrar a mis personajes en la vida real.

Sin revelar mucho de la trama, la simbología de la película -especialmente hacia el final y lo que transmite- puede llegar a ser desoladora, ¿Qué reflexión tuviste sobre “Bayoneta” y lo qué podría pasar con él?

Me gusta pensar que este final tiene que ver con la redención y dejar atrás la culpa; una especie de ‘perdón’, no sé sí divino o consciente, de que así es la vida… La vida lo pone en esta situación donde tiene que decidir: él o el otro, y eso es durísimo.

Me imagino que es un trabajo de toda la vida perdonarse a sí mismo después de pasar por algo así.

¿Cómo esperas que el público te perciba ahora que estás participando en más proyectos dramáticos como Bayoneta?

Hace mucho tiempo que dejé de tener expectativas. Me di cuenta que tenía dos caminos: hacer una carrera en función de lo que el público esperaba de mí, de lo que quería ver, o una carrera que tuviera más que ver con mi búsqueda artística. Hace tiempo decidí la opción ‘B’ y en ese sentido ha sido interesante ver cómo hay una parte de ese público que me sigue; gente que me conoció por proyectos muy mediáticos como Club de Cuervos o Nosotros los nobles, y ahora sabremos si vendrá una ruptura o no.

Yo nunca he menospreciado al público; nunca pienso: ‘es que la gente no le va a entender o no le va a gustar’. No pienso eso. Me gusta hacer proyectos que me llaman a mí, personajes que me parecen interesantes a mí y espero en todos los casos que conecten con alguien.

Desde Camino a Marte y ahora con Tiempo compartido y Bayoneta, veo que hay una parte importante de la gente que se trepa al barco conmigo y que me escribe cosas increíbles y me dicen: ‘gracias por hacer este otro tipo de proyectos y contar estas historias y enseñarme este tipo de cine’. También hay otro público que me dice: ‘¿Por qué estás haciendo esto?’ Y tienen todo el derecho de preguntar y yo tengo el derecho de hacer lo que yo quiera hacer.

Has demostrado tu versatilidad histriónica en drama y comedia, ¿De alguna forma quisieras que tu carrera se fuera más hacia los personajes dramáticos que hacia los cómicos?

Quisiera poder ser libre de seguir la búsqueda que yo tengo. Nunca voy a dejar de hacer comedia ¡la disfrutó muchísimo! Porque me siento en casa y porque muchas veces la necesito; necesito poder reírme y jugar a partir de allí.

Creo que la gente va a empezar a entender quién soy como artista, y que tengo esas dos cosas; soy esas dos cosas. Soy un actor, una persona que puede ser muy divertida y simple, y soy un actor que tiene una oscuridad y una complejidad emocional. Me gusta trabajar con eso; explorar e indagar allí.

¿Tienes proyectos de teatro próximamente?

El teatro es algo que hago cuando tengo mucha energía. Cuando no tengo energía el teatro no está en los planes y éste ha sido un año muy movido por la nueva temporada de Club de Cuervos, por Privacidad, por Tiempo Compartido, viene Bayoneta, vengo de hacer una película con Jennifer Aniston; entonces próximamente teatro no. Pero hay un proyecto por allí, creo que será a finales del próximo año o a principios del que sigue.

Aunque aún sea algo pronto, ¿Qué podrías contar de tu experiencia en Murder Mystery, tu película con Jennifer Aniston y Adam Sandler?

Ya terminamos de filmar. Fueron tres meses; estuvimos en Mónaco, Canadá e Italia. Fue una experiencia muy surreal filmar en esas ligas y en este tipo de contextos, pero fue muy enriquecedor y muy divertido.

¿Hay planes de llevar tu carrera hacia Hollywood?

Se están abriendo puertas importantes y lo disfruto mucho… Más que Hollywood, me gusta la colaboración con otros países; me encanta poder trabajar con actores de otros lugares.

Me pasó ahora con Bayoneta, que trabajé en Finlandia, y en Murder Mystery, que tuve oportunidad de trabajar con un crew de italianos, con actores ingleses, franceses… Ese intercambio es enriquecedor como actor y como artista, y eso es lo que busco; aunque sin duda, estar en los Ángeles o en Hollywood te acerca mucho a esa posibilidad.

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