Para la mayoría de las personas, las vacaciones son uno de los momentos más esperados del año; la posibilidad de salir de la ciudad, relajarse y pasar unos días memorables. Pero ¿qué pasa si todo lo planeado sale mal?

Enfocándose en las vacaciones que tiene una familia en un resort de ensueño en Acapulco; Tiempo Compartido muestra cómo esos días que debían ser idílicos, terminan siendo fatídicos para Pedro, interpretado por Luis Gerardo Méndez.

Después de presentar esta película en el Festival de Cine de Sundance, y en el 33º Festival Internacional de Cine en Guadalajara, la cinta en la que también participan Cassandra Ciangherotti, Miguel Rodarte, Andrés Almeida y Montserrat Marañón llega a las pantallas mexicanas. Aquí parte de nuestra charla con el protagonista: Luis Gerardo Méndez.

¿Cómo fue para ustedes presentarse en Sundance y la diferencia también de luego presentarse en Guadalajara?

Luis Gerardo: Fue muy lindo. Son regalos; estar en uno de esos festivales como que le cambia mucho la vida a tu película, y no solamente por el prestigio sino por la gente que la puede ver; o sea llega a otros públicos que de no estar ahí jamás llegaría. Fue muy lindo estar allá, fue increíble que la película se llevara el premio del Jurado a Mejor Guión y no sé, no sólo en Sundance, creo que el recorrido que ha tenido la película en los festivales ha sido muy bonito; también en Guadalajara, donde la recepción fue increíble y me dieron un premio a mí.

Ahora en los Arieles, le dieron un premio a Miguel y a Andrés (Mejor Actor de Reparto y Mejor Actor de Cuadro). Son apapachos para la película, pero al final del día, creo que hablan de que es una propuesta que la gente disfruta.

¿Qué sienten de finalmente estar por estrenar en el cine?

Luis Gerardo: Es a mí lo que me interesa ahora, ver cómo reacciona la gente, porque ya vimos que pues sí, funciona en los festivales y demás, pero yo hago estas películas para la gente y me gusta ver cómo reacciona el público. Ha sido muy interesante ver lo diferente que es la respuesta: la gente en Sundance reaccionó completamente distinto a la gente en México; y ahora me emociona ver qué dirá la gente que pague su boleto y vaya a verla.

 En ese sentido, hablando del público, ¿qué te llamó de ‘Pedro’, un personaje muy diferente a los que la gente te tiene ubicado?

Luis Gerardo: Pues justo eso, me permitió explorar otros lugares. En realidad no son tan lejanos; o sea, con este personaje solamente fue como darme chance de abrir un poquito más mi neurosis, mi ansiedad, la angustia; y no es un viaje particularmente placentero. Pero eso es lo que tiene la ficción: que te permite hacer cosas que socialmente no están tan aceptadas, bien vistas. Aquí sí puedes tener un brote psicótico enfrente de toda esta gente y enloquecer.

Fue muy padre, y muy terapéutico de alguna manera, porque para mí fue como… lo dije cuando me dieron el premio en Guadalajara, esta película se la dedico absolutamente a mi papá. Fue como revivir mi infancia y ver el esfuerzo que tuvo que hacer mi papá para sacarme adelante a mí y a mi familia; para darnos vacaciones una vez al año, y hacernos conocer el mundo con todo el sudor de su frente y el esfuerzo que eso requería; y con esa presión social de ‘ser el padre perfecto’, de ser siempre esa figura que provee y que da. Eso puede ser muy enloquecedor y muy angustiante, creo que ese fue el viaje que disfruté. Y digo que es terapéutico porque fue como entender el punto de vista de mi papá. Lo que hacen los padres por uno es muy cabrón y uno no repara en verlo…

 Además, me parece que es una de las cosas principales que deja la película, recordar esas expectativas que nos ponemos sobre nosotros mismos o sobre los demás… Porque a este personaje le dicen que éstas son las vacaciones ideales, y no necesariamente lo harán feliz…

Luis Gerardo: Sí, es justo eso, es como esta búsqueda de la felicidad en todas las cosas equivocadas; cómo nos dicen que necesitas una casa en la playa, o que necesitas un tiempo compartido, o que necesitas esos zapatos o esa bolsa, y cuando ya lo tienes te das cuenta que no; que primero, no era lo que estabas esperando, y dos, que es fuerte darte cuenta que trabajas o que vives en una sociedad que te programa para trabajar durante 49 semanas para tener una libre, y en esa, debes poder descansar, conectar con tu familia, y sanar las relaciones con tus hijos o con tu mujer; tienes que. O sea, es fuerte, duro, enloquecedor y es la realidad del 90% de la gente, sino es que más.

Creo que es fácil relacionarse con ese tema; a todos nos ha pasado, todos hemos vivido en algún momento en esa posición de trabajar y, trabajar y, trabajar para llegar a ese momento donde vas a poder ser tú, y ser libre. Hay un libro que se llama La sociedad del cansancio(de Byung-Chul Han) que me gusta mucho y que habla justo de eso: de cómo si alguien nos viera desde otro planeta, desde otra realidad, y nos viera como un microscopio, el ser humano parecería una bacteria en que el trabajo es como otro proceso biológico. Naces, creces, trabajas como loco toda tu vida y mueres. Y nosotros no lo vemos así, lo ves como una realización profesional, como la búsqueda… pero en realidad estás sometido a un sistema que te hace trabajar y, trabajar y, trabajar y de pronto hay que darte la oportunidad de ser tú, y de descansar.

Creo que eso es lo que habla la película, y por eso es tan angustiante. Me gusta cuando la gente la ve y dicen, “es que me angustió muchísimo y no sé por qué” pues es por eso; porque de alguna manera estás viendo esas vacaciones que siempre buscas y lo que hay atrás; qué significan realmente.

Hablando de vacaciones, cuando tú eliges salir, ¿a qué tipo de lugares prefieres ir o qué tipo de vacaciones te hacen feliz?

Luis Gerardo: Depende mucho del momento; o sea, cuando estoy saliendo de un personaje complejo o de un proceso complicado, o de un rodaje mortal como este último de Club de Cuervos-que ha sido agotador-, lo que mi cuerpo pide es irme a una playa a no hacer nada una semana, no moverme y solo estar tirado en una hamaca, ¿me explico? porque estoy muy drenado.

Pero cuando no estoy tan cansado, lo que me gusta es irme lejos; irme justo a explorar como otras culturas, cosas que no conozco. Hace seis meses, antes de hacer Privacidad,me fui a Japón tres semanas solo porque quería conocer, y pues tenía hambre no de descansar sino de explorar otras cosas…

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