En esta época de postmodernidad y de concomitantes consumistas, en que ya no se piensa acerca del valor que le damos al tiempo –señalan Patricia Marín y Leonardo Beltrán, bailarines, coreógrafos y directores de la compañía Danza Visual- es como deciden presentar una propuesta dancística que exhorta al espectador a reflexionar sobre la vida y el tiempo.

Su creación se titula Desde el caparazón de la tortuga, su primera propuesta dirigida al público infantil, la cual se presentará el sábado 30 y domingo 31 de marzo, a las 13:00 horas, en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque. Las funciones se extenderán hasta abril, los sábados 6, 13 y 27, y domingos 7, 14 y 28, en el mismo horario.

Esta obra es una reinterpretación escénica del clásico infantil Momo, de Michael Ende, quien abordó de manera singular el concepto del tiempo.Los bailarines Maríny Beltrán presentarán un espectáculo transdisciplinario, en el cual fusionan la danza, el teatro, la música en vivo, así como las artes visuales y circenses.

Sobre el origen de esta creación, ambos artistas explican que siempre han tenido interés de promover discursos inteligibles que permitan la aproximación a las artes escénicas a niños y jóvenes, y así ayudar en la formación de públicos ávidos de arte, y en específico de artes escénicas desde temprana edad.

En el caso particular del libro Momo y su reinterpretación en Desdeel caparazón de la tortuga, aclaran: “Más allá de una fascinación personal por la obra literaria, la posibilidad de exhortar a la reflexión en torno a las características de la vida postmoderna, su dinamismo subyugante y la impasibilidad con la que la afrontamos, permearon los estratos creativos deviniendo en una necesidad sobre la cual investigar”.

Al preguntarles sobre el mensaje que lleva el montaje coinciden: “Se exhorta al espectador a reflexionar sobre la vida, el tiempo y el uso que le damos.Se trata de una aproximación amable y lúdica hacia la postmodernidad y sus concomitantes consumistas. Hoy en día percibimos el precio de todo, pero el valor de nada, diría Oscar Wilde, y en ese sentido el recurso más valioso es el tiempo.

Y es una realidad pasmosa al permitir que se diluya y se esfume. Es precisamente esto lo que se busca retratar con los Hombres de gris y sus cigarrillos, una homologación insospechada e inadvertida que resulta, justamente, en fumarse el tiempo, transformar el tiempo y su uso en algo pernicioso, irreparable y amorfo. Una combustión incompleta de la vida. La contraparte es Momo”.

En Desde el caparazón de la tortuga la protagonista es una niña capaz de escuchar, incluso a las estrellas, junto a sus tres entrañables amigos: Beppo, el barrendero paciente; Giggi, el soñador incansable, y Casiopea, la tortuga milenaria que se encarga de administrar el tiempo. La pequeña ejemplifica la esperanza, la bondad, el respeto, la amistad, el amor; todo lo envuelto en las idiosincrasias compasivas y caritativas de la infancia y su capacidad transformadora. Ese poder arrinconado por presiones sociales, pero latente en cada niño, explican los directores de Danza Visual.

Cabe destacar que esta coreografía se presentó en Ecuador y Corea del Sur debido a que se montó con la Compañía Nacional de Danza del Ecuador.

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