El6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana la bomba Little boy fue arrojada sobre la ciudad de Hiroshima y en menos de 1 minuto la explosión alcanzó 600 metros sobre la ciudad causando un resplandor similar al del sol. Algunos lo describen como una luz extraordinaria o como un fogonazo que despedía un calor abrasador (Los expertos dicen que la temperatura justo debajo de la bola de fuego era de 4 mil grados centígrados).

Este es el tema de Dos Soles, proyecto de Kumotaro Mukai, coreógrafo de gran trayectoria y una de las personalidades más relevantes del underground japonés, quien platica con tiempo libre a través de Espartaco Martínez, bailarín mexicano quien comparte con Mukai la dirección general y artística del montaje.

“A diferencia de la danza del movimiento y cuerpo, el butoh emerge desde la evocación imaginativa, de la que también se puede decir que es memoria y esta a su vez palabra. Es nuestra danza una que se articula en una trama de imágenes y no de virtuosismo y belleza mercantil”.    

¿Cómo surge Dos solesy cuál es el mensaje?

-Son varias cosas, a veces son solo sensaciones. Mi abuelo estuvo en Hiroshima ese día. Un escritor muy famoso en Japón explicaba cómo cuando cayó la bomba el nivel del calor y el brillo de ese día eran muy parecidos al del sol. Incluso un poco más. En ese día hubo dos soles, el sol natural y el de la locura de los hombres por destruir a otros hombres. Nuestra reflexión va en ese sentido.

Sin embargo y aun cuando la danza butoh pareciera prestarse para el tema, lo que el público asistente verá en el escenario es algo que va más allá del drama en sí.

“Hay muchos elementos que queremos explicar” dice el maestro Mukai, “pero uno principal es el momento previo a la caída de la bomba”.

Porque como nos cuenta, ese día su abuelo se despertó y a su alrededor había una serie de elementos del ambiente, del lugar, de la vida cotidiana. Un antes de la bomba. Y eso es lo que quiere que la gente experimente: el momento previo a la explosión que es la historia de su abuelo, y de muchos más japoneses que tuvieron la desgracia de estar ahí.

¿Cómo ha cambiado el butoh en la actualidad?

-Tiene aspectos dobles. Porque en los tiempos de inicio era muy fuerte, muy salvaje. Ahora se ha vuelto muy sofisticada, detallada y mucho más clara. Antes poseía un elemento más oscuro y visceral.

– Su esencia, se ha modificado.

– Butoh tiene un gran problema que es el idioma. A los extranjeros les es muy difícil entender ciertas cosas que requieren mucho esfuerzo y que incluso a nosotros nos costó trabajo entender.

“Ellos vienen de estudiar con un gran maestro que estuvo cerca de Tatsumi Hijikata (quien junto con  Kazuo Ohno dió vida a una nueva forma de entender la danza)”, nos comenta Espartaco, “estuvieron más de 20 años trabajando con él y requiere muchos aspectos que por la lengua se van perdiendo. Ellos creen que por un lado el butoh tiene elementos muy libres pero por otro si requiere mucho estudio y profundidad y eso si se va perdiendo con el hecho de internacionalizarse. Se vuelve moda.

“A mí me decía mi maestro ‘¿quieres aprender butoh? Aprende primero japonés porque es muy importante la palabra’. El kanjitiene muchos elementos, un gran sentido lingüístico y filológico que hay que saber, trabajar y estudiar antes que el cuerpo. El japonés es así, dice: no digas, haz, no expliques, haz”.

 Dos Soleses una co-producción binacional México-Japón, bajo la dirección de Kumotaro Mukaiquien fuera integrante de la legendaria compañía de butoh Dairakudakan.

El montaje en el que participan 4 japoneses y 3 mexicanos ya tuvo una primera serie de presentaciones en Tokio y ahoraestará por única ocasión el domingo 11 de noviembre a las 18:00 horas en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris de la CDMX. Previamente tendrán 3 presentaciones: 6, 7 y 8 de noviembre, pero sin taquilla, en la ciudad de Pátzcuaro.

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