Toda ella es energía, pasión y buena vibra. Lo transmite mientras habla. Su grácil cuerpo de bailarina también lo dice. Han pasado ya varios años desde que se inició en esta ardua disciplina y empezó a soñar.

A sus 37 años ya ha cumplido muchos de sus sueños como ser la primera bailarina del Staatsballett Berlín, formar con su esposo la Fundación que lleva su nombre y también ser madre.

Después de concluir el primer Festival Danzatlán que reunió a prestigiadas compañías a nivel nacional e internacional y clausurar de manera simbólica el Diplomado en Pedagogía de la Danza Clásica, Elisa Carrillo platica con tiempo libre, antes de su regreso a Berlín.

Elisa ¿qué significa para ti como mujer y como bailarina haber llegado hasta aquí?

Es un gran orgullo ver que todo se logró como lo habíamos planeado. Me siento muy feliz y agradecida por el apoyo de las personas e instituciones que contribuyeron a lograr este sueño. Y muy motivada y con ganas de seguir haciendo cosas. Tuvimos una enorme respuesta del público mexicano y todos los invitados se fueron emocionados y contentos. Esto es muy importante porque logramos tener un impacto en el público y esa era la meta. Yo amo la danza y quisiera que la gente pudiera conocerla y disfrutarla y verla como una manera de vivir mejor.

¿Cuáles fueron los principales retos que enfrentaste para lograr tus objetivos?

Antes que nada, dejar a mi familia y a mi país. Ese fue el más grande y doloroso porque estar lejos no es fácil. Se debe tener capacidad de adaptación para vivir en otro país, con otras tradiciones con otro idioma y a pesar de todo ser feliz y disfrutarlo. Creo que la persona que realmente desea lograr una carrera debe tener la capacidad de enfrentar ese reto. Hay mucha competencia en el mundo de la danza y hay mucha gente  talentosa a mi lado. Ahí el reto diario es mantenerme en condición, ser un buen ejemplo. Porque para mí ya no es solo hacer un buen papel en mi compañía sino también en México porque hay mucha gente, tanto jóvenes y niños que creen en mí.

Elisa Carrillo – Primera Bailarina del Staatsballett Berlin Ensayo Gala de Estrellas del Ballet. Elisa y Amigos del Festival Danzatlán. Centro Cultural Mexiquense Bicentenario 10 de julio del 2018 – Obra: White Darkness – Coreografía: Nacho Duato – Fundación Elisa Carrillo Cabrera A.C. Foto: Juan Rodrigo Becerra Acosta

¿Cómo logras conciliar una vida de disciplina, como exige la danza, con tu vida personal, de pareja?

Tengo la bendición de que mi esposo comparte la misma pasión que yo y fue la danza la que nos llevó a encontrarnos. Es maravilloso encontrar a alguien que te entienda al cien por ciento, que sepa lo que sientes, lo que deseas, las situaciones que estás pasando. La vida de una bailarina no es nada fácil es una rutina de muchas horas, dedicación, presentaciones, pocas vacaciones y tener alguien que comparta eso contigo y te apoye tanto en el escenario como en la vida privada es algo que me motiva. Mi esposo ama mi país y tiene deseo de apoyarme y todos los proyectos los hacemos juntos.

Cuando nació nuestra hija, algo que los dos deseábamos, para mí fue muy importante, ha sido la bendición más grande, ser madre es lo más bello que te puede pasar como mujer, ver crecer a tu hija y eso mismo me motiva y me ayuda a ser mejor artista. Me siento más fuerte, más segura, disfruto la vida de otra manera con mi hija, ha sido una riqueza. No ha sido fácil en el sentido de que debes tener mucha coordinación, es una rutina pesada, no duermes bien pero todas las mamás del mundo saben eso, sabemos que es un gran reto, sobre todo si quieres seguir con tu carrera profesional.

¿Cómo lo has logrado?

Hay mucho cansancio, pero es posible, es cuestión de organizarte. Sobre todo yo que estoy lejos y no tengo a mi familia cerca, ni a nadie que me pueda apoyar en ese sentido, estamos mi esposo y yo, tenemos gente que nos quiere y he logrado encontrar la manera de combinar mi trabajo con esa parte y vamos saliendo.

Al frente de una fundación que entre sus principales objetivos busca promover la cultura de la danza en México con la organización de eventos que incluyan la participación de estrellas del ballet internacional, Elisa Carrillo considera que la difusión está entre los problemas apremiantes que necesitan respuesta en la danza en México.

La gente en México no conoce la danza clásica. No saben qué profundidad puede tener en un ser humano, no la han podido vivir. Mucha gente no tiene la oportunidad de acudir a espectáculos, nunca ha ido a un teatro por su situación y eso pasa en todos lados. Por eso es importante llevar la cultura y la danza a cualquier parte del país, a cualquier clase social, hacer eventos donde esa gente pueda realmente tener conexión con esta disciplina.

 Elisa, ¿esto es posible?

Sí, si lo es.

Elisa Carrillo, es de las pocas artistas, si no es que la única, que ha tenido presentaciones de alto nivel con estrellas del Bolshoi o del American Ballet del Marinsky en zonas como Chimalhuacán, Estado de México y otras donde la gente no puede recibir este tipo de espectáculos todo a fin de lograr que la gente sienta gusto por la danza.

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

nueve − seis =