Maestro de ballet y exbailarín principal con reconocimiento internacional, pareja en el escenario de algunas de las más reconocidas bailarinas del mundo, Stanislav Fečo fue educado como coreógrafo en la famosa academia Vaganova de ballet ruso. Recientemente, la Compañía Nacional de Danza estrenó su coreografía Palladio.

Fečo nos platica sobre su carrera, su visión sobre el mundo del ballet actual y comparte una mirada crítica sobre los efectos de las redes sociales en el arte. También comenta sobre el estreno de Barba Azul, la obra que la CND presentará próximamente y de la que él, junto con el coreógrafo Vasily Medvedev[1], fue repositor.

¿Cómo fue tu transición de bailarín profesional a ballet master y coreógrafo?
Fue muy natural, incluso sencilla. Toda mi vida, mientras estudiaba, solía dar correcciones a mis compañeros o les enseñaba coreografías, por ejemplo, las variaciones clásicas que yo ya sabía o que había visto en videos.  Con veinticuatro o veinticinco años, fui por primera vez asistente de Vasily Medvedev mientras montaba La dama de las camelias, ballet en el cual yo interpretaba a Armand, así que al mismo tiempo fui bailarín y asistente del coreógrafo. Después, continué apoyándolo incluso cuando yo seguía bailando roles principales. Más tarde, estudié en la escuela Vaganova para hacerme coreógrafo y, aunque me veo a mi mismo más como ballet master que como coreógrafo, me gusta hacer ambas cosas, algo que también es interesante porque siempre puedo ensayar mi propio ballet y no necesito un asistente en ese sentido.

Has colaborado mucho con festivales, ¿qué pasa actualmente con el auge de este tipo de actividades dentro del mundo del ballet?
En general es algo bueno, pero al mismo tiempo tengo la sensación de que en los últimos diez años se ha expandido demasiado y por eso algunos festivales y concursos que han tenido gran importancia en el pasado, la están perdiendo. Estoy un poco en contra de competir en el arte y me temo que muchos concursos empiezan a ejercer mucha presión en los bailarines, sobre todo en los jóvenes, y ellos empiezan a hacer todas las variaciones clásicas a los diez años, piezas que están hechas para bailar cuando ya eres un adulto. Ellos no aprenden los pasos de apoyo correctamente, ven videos de las grandes estrellas y tratan de imitarlos y pueden progresar muy rápido, pero a veces solo copian como si fueran pequeños changuitos. Veo que la mayoría de estos talentosos bailarines ejecutan todo de manera impresionante, variaciones, fouettésdobles, triples, cuádruples, y después se pierden, no los volvemos a ver en ningún lado, solo a muy pocos. Creo que consiguen éxito en muy poco tiempo y pierden el interés.

¿Qué tanto han influido las redes sociales al mundo de la danza?
En mi época no teníamos la posibilidad de promover nuestro trabajo, nuestro arte, no dejábamos saber al mundo lo que estábamos haciendo. Hoy es distinto, inmediatamente puedes mostrar tu proceso desde el salón de ensayos y todos pueden verlo al instante. Por un lado es genial y por otro también es peligroso porque, como dije antes, los jóvenes copian a los famosos. Incluso a veces les digo a mis amigos que son estrellas, que sean más cuidadosos sobre lo que publican, ahora tienen una responsabilidad mucho mayor.
Los jóvenes consideran importante tomar clase con una estrella del ballet para tomarse una foto con ellos y mostrarla en Instagram. Claro que este intercambio es importante y ellos recibirán información valiosa de esta gente porque pueden verlos en clase pero yo, como maestro, sufro, porque los profesores de verdad, los que tratan de formar a jóvenes bailarines están dejando de inspirar respeto y es triste que ahora estén un poco relegados.

Coreografía Palladio de Stanislav Fečo – Foto Juan Rodrigo Becerra Acosta

Con la Compañía Nacional de Danza has trabajado en los montajes de La Esmeralda, Palladio(coreografía tuya) y ahora de Barba Azul. ¿Cómo es la experiencia de reponer un mismo ballet en diferentes compañías del mundo?
Esto es algo que yo amo hacer. Montar un mismo ballet en diferentes compañías usualmente tiene elementos diferentes como los vestuarios y los sets, entonces es la misma coreografía pero al mismo tiempo es todo un espectáculo nuevo.
Estos montajes en diferentes lugares son procesos interesantes porque enseñas los mismos pasos a gente distinta, cada bailarín es único y amo cuando son capaces de poner nuevos colores y hacer algo un poco diferente con los personajes. Me encanta hacerlo.
Lo que hago normalmente es transferir las coreografías de Vasily y, aunque él siempre quiere agregar algo nuevo a sus ballets o cambiar los pasos, no permito que él la cambie porque a veces la coreografía es muy bella y demasiado buena para ser cambiada. A veces nos vemos en esta situación de que protejo sus coreografías ¡de él mismo!

Barba Azul, coreografía de Vasily y Stanislav Fečo como su repositor – Foto Cortesía de la Compañia Nacional de Danza

El ballet Barba Azul, con coreografía de Vasily y tú como su repositor, va a ser presentado próximamente por la Compañía Nacional de Danza, ¿cuál es la importancia de este ballet? ¿Cómo fue el montaje con la compañía?
La historia es muy interesante porque es un ballet olvidado y lo que hicimos para la CND fue montar el “Granpas deux électrique”, que es un nombre muy curioso porque en el periodo de tiempo de su estreno estaba muy de moda poner algo en los ballets que proyectara algún progreso social y en esa época estaban poniendo electricidad en las ciudades. Petipa creó este ballet y se estrenó en 1896, pero la coreografía estaba completamente olvidada solo existe todo el set, vestuario y borradores archivados en San Petersburgo. Vasily hizo el enorme trabajo de rescatar todo esto y trató de revivirlo, este pas de deuxes lo único que se ha repuesto por el momento a pesar de que él ha propuesto tenerlo completo en muchas compañías, pero desafortunadamente ahora el mundo quiere ver cosas más actuales y algunas compañías temen tomar el riesgo de montar ballets como este. Vasily  no lo ha creado como un ballet completo, pero es muy talentoso para hacer estas reconstrucciones y estilizaciones bajo el puro estilo de Petipa; aun sin saber exactamente cómo era en sus inicios la coreografía, logra hacerla ver como si fuera de esa época. Creo que en nuestros días es muy raro que alguien haga este tipo de trabajos, pero él tiene muy buen gusto y lo logra  exitosamente.
Como tú sabes, el montaje en la compañía fue muy rápido e intenso, pero estuvimos contentos con el proceso. A pesar del poco tiempo de trabajo, creo que el resultado va a ser muy bueno porque escogimos bailarines muy bellos que tienen la habilidad para interpretar, a muy alto nivel, el puro estilo clásico.

¿Cómo vives la danza actualmente?
Como puedes ver, dejé de bailar, pero inmediatamente fui maestro de ballet, coreógrafo o asistente y por eso me siento feliz. No tuve que experimentar frustración por haber dejado el escenario y estoy rodeado de bailarines de los que muchas veces me siento orgulloso. Es curioso, pero ahora siento más frustración por lo que veo.
La danza es mi vida, trato de tener otros hobbies o intereses, pero de alguna forma siempre termino relacionado con esto, rodeado de bailarines y hablando de ello.  Siento que es mi destino, siento que nací para esto. Es mi misión y estoy feliz de haberme encontrado a mí mismo y tener la posibilidad de compartirlo, de haber encontrado muchos maestros, partners, hermosas bailarinas de quienes aprendí y de quien trato de compartir lo que aprendí. Trato de educarme y ver que hay de nuevo y, aunque a veces tengo esta sensación de que no me gusta lo que está pasando en el mundo del ballet, trato de proteger a mis bailarines de ello, de siempre tratar de explicar lo bello que es el arte del ballet. Es una misión importante.

TEMPORADA DE VERANO DE LA COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA. El programa contempla Barba Azulde Vasily Medvedev con música de Peter Schenk (estreno en México). El estreno mundial de Concierto, de la coreógrafa Yazmin Barragán con música de Piotr I Chaikovski, y Carmina Buranade Nellie Happee, con música de Carl Orff. En esta obra la música y la palabra se involucran con el movimiento, brindando así una especial atención al vigor de los poemas musicalizados por el compositor Carl Orff. Domingo16 y 2317:00; martes 18 y jueves 20, 20:00 horas. Palacio de Bellas Artes, avenida Hidalgo 3, Centro Histórico. Los boletos ya están agotados, reina las redes sociales de las y los bailarines y de la compañía nacional de danza para boletos regalados. (Centro)

[1]Reconocido exbailarín y coreógrafo ruso

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