Para crearlo fueron necesarias alrededor de 26 mil 400 plumas, 2 mil 700 de ellas incluyen aves como el guacamayo rojo, el quetzal y la cotinga azulejo, especies no endémicas de la Cuenca de México. Y en su diseño intervinieron distintos especialistas de la época: amantecas, orfebres y tlacuilos.Es el cuexyo Chimalli un escudo mexica, insignia de valor en ceremonias y rituales, usado por gobernantes y sacerdotes, para ataviar deidades y para distinguir a los mejores combatientes y jefes de grupos guerreros.

Los escudos insignia eran considerados así por estar profusamente decorados con finas láminas de oro, plumas de aves multicolores, piedras semipreciosas, perlas y cascabeles.

De ellos existen cuatro en el mundo y sólo uno está en México. Esta pieza excepcional, que se cree data del siglo XV o XVI ha permanecido guardada por varios años en condiciones controladas en las colecciones del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

Hoy -después de cuatro años de investigación a cargo de Laura Filloy Nadal y María Olvido Moreno, curadoras de la exposición- nos cuenta su historia en las salas del recinto que lo ha resguardado desde 1944.

No fue una tarea fácil y se necesitó de la colaboración de distintas ciencias e instituciones para saber cómo fue facturado. Los resultados se presentan en la exposición Chimalli: Tesoro de Moctezuma en Chapultepec, un recorrido que nos lleva de la mano por la biografía del objeto; el mundo de Moctezuma, el lugar donde se pudo crear la pieza y la gran cantidad de materiales que fueron necesarias para construirla.

Por ejemplo, se sabe que Biólogos del INAH y del Instituto Politécnico Nacional identificaron, mediante análisis de la médula del pelo de las pieles, tres tipos de animales: ocelote para la decoración del campo, posiblemente venado para el borde y conejo como base de las medias lunas; este último fue teñido con grana cochinilla y luce rojo.

Sobre la piel de conejo se hubieron de emplazar láminas de oro, posiblemente repujado, de las que no se sabe en qué momento histórico se retiraron, pero cuya presencia junto con la piel de felino hace suponer que se trata de una pieza única que pudo haber estado en los almacenes de la Casa Imperial de Moctezuma, como explican las curadoras.

En el recorrido el visitante se sumerge en vitrinas, cédulas, mapas, infografías y videos para acercarse al pasado y conocer cada uno de los pasos del proceso de creación de esta pieza excepcional: desde la selección de las aves, hasta su montaje en el escudo; sin perder nunca de vista su contexto histórico.

CHIMALLI. TESORO DE MOCTEZUMA EN CHAPULTEPEC. Museo Nacional de Historia, Bosque de Chapultepec. Martes a domingo, 9:00 17:00 horas. (Centro).

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