Muestra que reúne una serie de instalaciones escultóricas cuyas formas y emplazamiento responden y generan un diálogo con la arquitectura del museo sin restar su importancia como un contenedor de memoria.

“Realmente creo que el arte existe en un contexto, así que no veo (mis esculturas) fuera del espacio de donde existen”, comentó Antunes, quien explora, investiga y analiza el espacio de exposición de tal forma que se pueda crear una narrativa que permita al espectador recorrer las esculturas en función de su contexto.

Las instalaciones atraviesan los interiores del edificio generando ambientes traslúcidos que a su vez crean capas y superposiciones visuales a lo largo de las salas, de modo que las obras terminan por formar un solo cuerpo escultórico en el espacio. Por su parte, el uso de cuerdas modela el espacio entre el piso y el techo, conectando así los puntos vacíos que se generan entre una escultura y otra.

Las obras e instalaciones que conforman la muestra reflejan el interés de la artista por materiales como el cuero, la madera, el metal y las fibras naturales, que responden a su inquietud por generar encuentros y dislocaciones formales entre las ideas de modernidad y la memoria de la producción manual, misma que detona una relación particular entre cuerpo, contexto, espacio y materia.

MUSEO TAMAYO, Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec. Martes a domingo, 10:00 a 18:00 horas. Cierra 2 de septiembre. (Centro)

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

2 × 3 =