LA escena entre dos jóvenes inmersos en un aparente juego de seducción, que Caravaggio tomó dircetamente de las calles de Roma, hace de esta pintura una obra novedosa. En palabras de Abraham Villavicencio, maestro en historia del arte, para la época en que fue realizada no existe ninguna representación que aborde el tema.

La Buenaventura, es una de las obras tempranas de Michelangelo Merisi Da Caravaggio en la que empieza a perfilarse lo que más tarde sería la obra de este atormentado artista.

La obra da vida a la exposición Caravaggio. Una obra, un legado, que se presenta en el Museo Nacional de Arte bajo la curaduría de Abraham Villavicencio y Alivé Pillado.

Dueño de una personalidad tempestuosa y un talento desmesurado, Caravaggio renovaría los lenguajes de su época a través de un naturalismo poético basado en la luz, la teatralidad y la violencia.

Sobre él, Giovanni Pietro Bellori escribiría en 1672 en su libro Vidas de pintores, escultores y arquitectos modernos:

“Su manera de pintar se correspondía con su fisonomía y aspecto; era de tez oscura, tenía oscuros los ojos, negras las cejas y el cabello, y esto, naturalmente, se reflejaba en su pintura. Su primer estilo, dulce y de colores puros, fue el mejor; con él alcanzó mayor mérito y demostró, con loores, ser el mejor colorista lombardo. Mas luego cambió a su manera oscura, impulsado por su propio temperamento, como su forma de ser era también turbulenta y pendenciera…”

Conocido más por una obra plena de dramatismo que difícilmente dejaría indiferente al espectador, no sólo de su época sino de la actualidad, La Buonaventura, es sin embargo un parteaguas en la trayectoria de este artista que influyera a creadores como El Españoleto, artista clave en la difusión de sus ideas.

La Buenaventura es una obra que en lo técnico y lo iconográfico representa una innovación”, comenta Abraham Villavicencio.

“Plásticamente tiene muchas aportaciones que nos revelan cosas. En principio, que Caravaggio aún está consolidando su posición económica, esto lo hace reutilizar telas, porque se descubrió que bajo esta pintura existe otra anterior, la de una Madonna con niño.”

Es una obra que lo va a posicionar como artista entre las élites de Roma, con lo que se destruye el mito de un Caravaggio que sufrió y no era entendido pero que en realidad sabemos que era muy cercano a los hombres poderosos y ricos de su época. También están las implicaciones técnicas: porque no es lo mismo pintar sobre una tela nueva que sobre otra pintura que ya se encuentra debajo.

 “Pero además, La Buenaventura, que no tuvo dibujo previo sino que en ella el color fue directamente aplicado, muestra los primeros juegos de luces y sombras que más tarde culminarían con el surgimiento del tenebrismo”.

El recorrido contempla tres núcleos temáticos: El primero, De Italia a México: el legado de Caravaggio, que hace hincapié en la herencia artística y la apropiación del caravaggismo en Europa y su tránsito hacia México. En el segundo, Las innovaciones estéticas: naturalismo, tenebrismo, teatralidad, se revelan los recursos  plásticos del artista adoptados por pintores novohispanos y mexicanos. Y el tercero, La Buenaventura, que solitaria se ofrece al visitante en todo su esplendor.

La visita culmina con una experiencia sensorial La Caravaggio experience que a lo largo de 45 minutos lleva al espectador a un viaje que permite explorar, mediante recursos digitales y a partir de los temas recurrentes del artista: luz, naturaleza, teatralidad y violencia, 57 de sus pinturas más conocidas.

Caravaggio. Una obra, un legado

Del 22 de febrero al 20 de mayo, 2018

Caravaggio Experience

Del 22 de febrero al 1 de julio, 2018

Munal

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