Las obras que ahora podemos ver aquí, hace 45 años estuvieron a punto de ser destruidas bajo la artillería del odio y uso del poder, tal y como sucedió con varias de las piezas que se hallaban en el Museo de Bellas Artes de Santiago de Chile la mañana del 11 de septiembre de 1973.

Muchas personas perdieron la vida en el golpe de Estado dado por Augusto Pinochet aquel día fatídico pero también el patrimonio de aquel país sufrió las consecuencias del hambre de poder de sus militares.

Afortunadamente la obra de los muralistas mexicanos que fue llevada a Chile (unas 60 obras), con motivo de la semana de México, regresó intacta. No sucedió así con los libros y las piezas artesanales que formaban parte del conjunto que salió del país.

La obra artesanal se perdió, en tanto que el futuro de los libros es incierto. Uno de los muchos telex que fueron enviados por la comitiva mexicana señala que serían donados al Club México, pero nada se ha confirmado.

De eso trata la exposición Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposición pendiente, que ahora se presenta por primera vez en el Museo de Arte Carrillo Gil.Se trata de una recreación de la muestra pictórica planteada por Fernando Gamboa y que nunca fue abierta al público chileno. Lo interesante de ella es la historia que la acompaña representada por numerosos documentos y materiales audiovisuales que dan cuenta de las vicisitudes y el contexto en el cual la Colección Carrillo Gil estuvo en peligro.

Carlos Palacios, curador en jefe del recinto, comenta que la museografía incorpora los documentos para reproducir cronológicamente la preocupación de la prensa por la colección, que en ese entonces acababa de entrar a formar parte del patrimonio mexicano. Y hoy es una de las colecciones más completas de pintura de caballete de los muralistas mexicanos.

Durante el recorrido se puede ver un video realizado por Bruno Salas, que recoge las grabaciones de Fernando Gamboa acerca del estado de cosas y muestra imágenes de cómo las obras chilenas fueron cruzadas por las balas.

La muestra se complementa con una serie de fotografías que enmarcan las relaciones entre Echeverría y Allende a través de una serie de visitas mutuas; recortes de periódicos y telex que dan cuenta del atentado y de la preocupación que privó en época por la colección.

LA EXPOSICIÓN PENDIENTE. OROZCO, RIVERA Y SIQUEIROS. Museo de Arte Carrillo Gil, avenida Revolución 1608, San Ángel, 8647-5450. Martes a domingo, 10:00 a 18:00. Admisión $45, descuento a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam, domingo y días festivos entrada gratuita. Visitas guiadas previa cita Ext. 113, lunes a viernes 10:00 a 18:00 horas. * Acceso para silla de ruedas. Cierra 5 de mayo. (Sur).

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

5 − dos =