La muestra que reúne instrumentos para pesca seri, máscaras de pascolas, indumentaria de la danza del venado, el fogón de las mujeres ralámuli y la palma sagrada de los guarijó, hace un recorrido de la costa de Sonora a la sierra de Chihuahua. Son 110 piezas etnográficas por primera vez reunidas, que exploran el profundo universo mítico de estos pueblos.

Con esta muestra, el equipo de investigadores de la región noroeste, del Programa Nacional de Etnografía de los Pueblos Indígenas de México, celebra 20 años compartiendo con el público los resultados de algunas de sus pesquisas sobre estos pueblos, asentados en una de las regiones menos conocidas del territorio nacional.

La muestra se divide en seis módulos y se acompaña con datos de distintos poblados, piezas etnográficas y fotografías ilustrativas, así como un mapa de gran formato que fue elaborado por artistas plásticos cuando se creó el museo.

En el recorrido se aprecian gran cantidad de piezas en miniatura, expresiones de las diferentes identidades culturales del noroeste. Para los seris representan la pesca y el medio ambiente, las máscaras de pascolas de yaquis y mayos se asocian al chivo, a la serpiente y al “viejo de la fiesta”, pero sus máscaras chapayecas —de tamaño real— se consideran poderosas, de modo que existen prohibiciones para su comercialización.

Las figuras tarahumaras se distinguen por representar elementos de la cocina y la vida de las mujeres; y las de los guarijó se confeccionan de la palma y son consideradas útiles para la protección de la gente.

MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA, Paseo de la Reforma y Gandhi. Martes a domingo, 9:00 a 19:00 horas. Cierra 31 de mayo. (Centro).

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