Desde tiempos remotos ante la tragedia, la gente ha buscado la intervención de poderes superiores para obtener algún favor. Eso no ha cambiado a lo largo de su historia. En el siglo XIV se inició en Europa la práctica del ex voto, que no era sino el cumplimiento de una promesa: el que pide el favor a un santo lo agradece de una manera especial, de esta manera se promovía el culto a figuras milagrosas.

El ex voto consta de tres partes: una pintura que describe una tragedia, una grave enfermedad o una herida; una virgen, el cristo o el santo que intervino para arreglarlo todo y un texto llamado cartela que describe el suceso.

En el recorrido por la exposición Memoria de milagros. Exvotos mexicanos. Patrimonio recuperado, que se presenta en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, pueden verse 594 ejemplos de esta práctica realizada en México desde fines del siglo XVIII y mediados del XX.

Se trata de un conjunto de piezas sustraídas ilegalmente del país en la década de los años sesenta y aseguradas en 2018 por el Comando Carabinieri Tutela Patrimonio Cultural Nucleo de Monza, en Milánpara después ser repatriados gracias a la alianza entre Italia y México para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales.

Si bien la mayoría de los ex votos, que el público tendrá oportunidad de apreciar, aluden a enfermedades graves, también dan cuenta de desastres naturales como inundaciones, tormentas o temblores; y algunos más hacen referencia a la violencia colectiva desatada por las luchas en períodos específicos de la historia: entre insurgentes y realistas, conservadores y liberales, entre fuerzas nacionales y extranjeras, a lo largo del siglo XIXy durante laRevolución Mexicana. 

Los retablos  dan voz a la gente atrapada por esas guerras, dicen lo que sufrió y a manos de quienes, se encomienda a sus devociones y agradecen el favor recibido; se habla de los riesgos de viajar, de caer en los ríos, de ser atacados por “perros del mal”, de desbarrancarse en las montañas o de ser asaltados.

Pero cada uno es también una pequeña historia que plasma el entorno de los protagonistas; sus paisajes, viviendas, vestimentas, sus actividades cotidianas y sus santos, de los cuales hay muchos en este recorrido: el Señor de las Angustias, el Señor del Rescate, el Señor del Encino, el Señor del Llanito, la Virgen de Belén, en torno a los cuales también existen varias historias.

Es el caso del Señor del Llanito, que se dice se apareció tres veces entre unos mezquitales hasta que se construyó ahí su templo (1559), o como la Virgen del Rosario cuyo culto inició cuando unos purépechas llevaron a Talpa a una virgen de pasta de caña.

Las piezas de la colección están elaboradas sobre diferentes soportes: lienzos, papel, lámina metálica (en su mayoría), madera, con técnicas y recursos pictóricos variados. Muchos de ellos, y como puede apreciar el visitante, presentan roturas y desprendimiento de capa pictórica, corrosión y/o deformación para lo cual se tomaron medidas preventivas que eviten mayores daños por el hecho de presentarse en público, pero una vez concluida la muestra serán sometidos a procesos de conservación y restauración técnicamente mucho más complejos.

Por lo cual esta es una oportunidad única de mirar el conjunto tal y como se rescató.

MEMORIA DE MILAGROS, EXVOTOS MEXICANOS. PATRIMONIO RECUPERADO. Museo Nacional de las Culturas del Mundo, Moneda 13, Centro Histórico, 5542-0422. Martes a domingo, 10:00 a 17:00 horas. Entrada gratuita. (Centro)

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