Incansable caminante, para quien el arte también puede ser una travesía, Richard Long ha convertido el proceso de caminar, el tiempo, el espacio y la distancia en nuevos temas de creación.

1979 visitó México por primera vez, y durante ese período escaló la montaña más alta del país, el Pico de Orizaba y también visitó su cañón más profundo en Urique, durante sus icónicas expediciones a pie.

En las décadas posteriores el artista emprendió numerosos viajes por el país incluyendo la Sierra Tarahumara, durante los cuales concibió una de sus más importantes obras fotográficas y textuales: Treinta y siete fogatas.

La presente exposición marca la primera vez que Long creará una obra en la Ciudad de México, para lo cual ha utilizado piedra seleccionada personalmente entre los municipios locales, tales como Ecatzingo, Chimalhuacán y Pachuca.

Las cuatro esculturas que se han instalado en los terrenos de la Cuadra de San Cristóbal, obra emblemática del arquitecto Luis Barragán, están elaboradas con piedra volcánica negra, piedra volcánica roja y piedra de río, las cuales representan un reconocimiento a su largo historial con México y a la gran historia agricultural y arquitectónica del país.

Desde Orizaba hasta Urique es la segunda exposición que se presenta en la obra erigida en 1966 por Barragán, quien la concibió como un complejo ecuestre y residencial para la familia Egerström. La primera fue en 2017 y estuvo a cargo de Sean Sculli, artista abstracto con reconocimiento mundial.

La exposición que estará en la Cuadra San Cristóbal hasta el 7 de marzo; solo puede ser visitada previa cita. Para agendarla se debe enviar un correo a richardlong.sancristobal@gmail.com

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