Un circo en medio del desierto espera ansioso a que el público arribe, pero antes de la tercera llamada el encuentro de dos personajes diametralmente opuestos nos recuerda que la verdadera magia se puede descubrir siempre y cuando estemos dispuestos a jugar…

De esto y más trata El cantar de Rolando, montaje dirigido por Paola Izquierdo y protagonizado por Isaac Pérez Calzada y Juan Acosta, actores que encarnan a dos entrañables personajes que utilizan la magia, el clown, las artes circenses, la pantomima (y todo lo que tienen a la mano), para hacerle ver a los niños -y a los no tan niños-, la importancia de imaginar como hábito de vida.

“Escribí el texto hace muchos años, como un ejercicio de dramaturgia; pensando en cómo dos personajes que no tienen nada que ver, pudieran encontrarse en un contexto que no tiene que ver con ellos.

“Por mucho tiempo pensé que era un texto imposible de montarse, pero se me olvidó lo básico: que las cosas no tienen que ser tal cual. Todo se resolvió con un juego”, recuerda Isaac Pérez.

Y fue precisamente esa idea del juego, además de recordar que en la infancia es posible reinventarse, lo que impulsó esta puesta.

“El montaje me recuerda mis años de infancia, porque los dos personajes están jugando como cuando eran niños. Así cambian de identidad, se reinventan y si no les gusta esa personalidad la vuelven a cambiar”, explica Juan Acosta.

De este modo, Isaac y Juan dan vida a una divertida historia en la que el gran reto para ambos actores no sólo fue aprender trucos de magia, sino que estos les salieran bien; aunque a veces fallan. No obstante, esto es parte del entramado del mensaje.

“La magia de cualquier escenario tiene que ver con que cualquier cosa es posible ahí, cualquier cosa puede suceder. Es un espejo maravilloso, y para eso los espectadores debemos mantener esa apertura”, finaliza Isaac.

EL CANTAR DE ROLANDO, de Isaac Pérez Calzada. Dir. Paola Izquierdo. Dos personajes se conocen en un improvisado circo en el desierto. Contador debe llegar a la ciudad; Rolando insiste en que se quede a ver la función que está a punto de comenzar. Una puesta lúdica con un toque de comedia física y de magia, que recuerda la importancia de perseguir nuestros sueños y atesorar los momentos con nuestros seres amados. Teatro Sergio Magaña, Sor Juana Inés de la Cruz 114, Santa María la Ribera. Sábado y domingo, 13:00 horas. Locs. $149; descuento a estudiantes de nivel básico, maestros, personas con discapacidad, trabajadores del gobierno y miembros del INAPAM con credencial vigente. Hasta el 12 de mayo. (Centro)

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

9 − cinco =