En una época en la que niños y jóvenes se aíslan cada vez más tras la pantalla del celular y los aparatos inteligentes, vale la pena recordar el valor de la amistad, y la compañía.

Pensando en la mejor forma de enseñarles a los pequeños cómo actuar frente a situaciones donde el egoísmo se enfrenta con la necesidad de ayuda, el dramaturgo Lucio Espíndola, co-fundador de Marionetas de la Esquina, creó hace 20 años este texto, pieza clave en el repertorio de la compañía teatral.

“Se trata de un personaje que se llama Apolonio, quien recibe una visita inesperada que lo pone a prueba en todos los sentidos: tiene que desarrollar solidaridad con un pequeño ser que llega a su casa”, explica Lourdes Pérez Gay, quien dirige el montaje desde hace 17 años.

“Es un texto muy vigente porque siempre seguimos necesitando la solidaridad de todos. Se escribió hace 20 años, lo guardamos y lo volvimos a sacar porque ha sido un éxito y es una obra que no podemos dejar de remontar”, añade.

El montaje abarca temas como el egoísmo, la soledad y el nihilismo, pues el protagonista vive bajo la filosofía de que “es mejor vivir solo, que mal acompañado”; aunque luego de sus aprendizajes reconoce el valor de la amistad, el compañerismo y la solidaridad.

“Lucio siempre ha hablado de que todos sufren de soledad y podemos entender e identificarnos con la gente que sufre soledad. Los niños tienen empatía para identificarse con esa gente; y si no tienen empatía hay que desarrollarla, porque es la que nos permite, a la larga, tener una mejor sociedad”, apunta la directora.

El texto y el concepto escénico no se han modificado a lo largo de los años, aunque sí el reparto. Pérez Gay recuerda con gratitud cuando presentó la obra dentro de un centro de reclusión para menores infractores, en el cual los niños aprendieron a identificarse con el ser inocente que llega al jardín de Apolonio.“Estos chiquitos le silbaban al ser indefenso. Como este personaje silba (es un ave), se hizo una gran charla a silbatazos. Los niños estaban identificados con este personaje al grado que ellos le silbaban y yo les respondía con mi silbato”, recuerda.

La directora aclara que aunque se trata de un texto infantil, en La visita inesperada no se ‘suaviza’ a Apolonio, pues se muestra a un ser totalmente enfocado en sí mismo.

“El personaje egoísta se va convirtiendo en un ser que recuerda que alguna vez en su infancia recibió cariño. Decide que es una mejor forma de vida aceptar a otro ser diferente a él, que tiene otras exigencias diferentes a las que él está acostumbrado”, puntualiza la directora.

Pérez Gay espera que este reestreno permita que padres e hijos que no han visto la obra se lleven en la mente y en el corazón una reflexión sobre cómo la vida mejora cuando se tiene compañía.LA VISITA INESPERADA, de Lucio Espíndola. Dir. Lourdes Pérez Gay. Con Emiliano Leyva, Rodrigo Flores López y Jonathan Daí. La soledad ha transformado a Apolonio en un ser hosco, austero y egoísta. A él no le molesta; por el contrario, le conforta no hablar con extraños. Apolonio recibe una visita inesperada que modifica su cotidianeidad y amenaza su futuro. La obra busca la reflexión del público acerca de la importancia de la amistad y la compañía. La Titería, Guerrero 7, Del Carmen, Coyoacán. Sábado y domingo, 12:00 horas. Funciones especiales 17, 23 y 24 de abril, 13:00 horas. Loc. $150. Hasta el 21 de abril. (Sur)

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