‘Los niños no lloran’ es una frase que, a lo largo de los años, ha hecho eco en varias generaciones de pequeños varones que enfrentaron la prohibición de expresar sus emociones y que aún limitan durante su vida adulta.

Inspirado en esta situación y después de haber leído el cuento Oveja con botitas de Maritgern Matter, el dramaturgo mexicano Andrés Carreño se dio a la tarea de darle vida a una historia que refleja la lucha que muchos hombres enfrentan cuando deciden darle la cara a sus sentimientos: Lobo y Oveja.

La trama se enfoca en Lobo, quien fue educado con la idea de que debe comerse a las ovejas; pero todo cambia cuando conoce a una tierna Oveja que desea recorrer el mundo lejos de su rebaño y quien pone a Lobo en un serio dilema.

“Tiene que ver con el cuestionarme el ser hombre; en el sentido en que a los hombres se nos enseña a ser agresivos y a no ser amorosos. Y en la historia es contra todo lo que pelea el lobo”, comparte Carreño.

Cuando Lobo se da cuenta de que Oveja, lejos de ser simplemente su próximo alimento, se vuelve un apoyo incondicional, todo cambia.

“Lobo dice: ‘Tengo una amiga. Es una amiga oveja y la voy a cuidar, la voy a querer, voy a empatizar con ella y voy a darme el chance de entrar a esos lugares que no tenía permitido’. Ella lo pone a cantar, a dibujar y abrir sus emociones y muchas veces a los hombres no se les enseña esto”, añade el director.

De esta forma Andrés muestra cómo dos personajes contrarios en las creencias que les impusieron, pero similares en esencia, se unen.

“No se trata sólo de decir: ‘me cae bien la ovejita porque es buena y el lobo me cae mal porque es malo’, sino que grandes y chicos puedan ver la complejidad de esa amistad y que al final puedan ver que la terquedad prepondera en esta amistad. Es lo que necesitamos: crear lazos de ayuda y solidaridad”, considera Carreño.

Para llevar al escenario este esfuerzo, el director se valió de sus 17 años de experiencia al hacer teatro cabaret, para lograr un montaje donde la música, el baile y el divertimento tuvieran un papel importante.

“Llevo siete años haciendo teatro cabaret para la infancia; prácticamente fui uno de los precursores. Me gusta jugar con muy pocos elementos para hacer la ficción. En este caso es sólo un baúl que se convierte en muchas cosas y un tapete de pasto, que nos ayuda a crear el ambiente. Confío mucho en la actoralidad de los protagonistas y en la música”, recalca el director.

El también dramaturgo busca así crear un momento gozoso que ayude a los asistentes a trasladarse a un lugar donde la sensibilidad masculina no es mal vista; sino tan posible y real como la amistad entre un lobo y una oveja.

LOBO Y OVEJA. Dir. Andrés Carreño. Con Guillermina Campuzano, César Ríos y José Ponce/Rolando Monreal. Lobo muere de hambre y decide aventurarse en busca de su cena. En el camino se encuentra con una ovejita diferente, tierna y deseosa de conocer el mundo. Ambos se encuentran para hacer un viaje y correr el riesgo de una aventura, ¿Será el lobo capaz de comérsela? Teatro El Galeón, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte, Chapultepec-Polanco. Sábado y domingo, 13:00 horas. Loc. $80; descuento a estudiantes, maestros e Inapam. Mayores de 4 años. Hasta el 20 octubre. (Centro)

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