Evan Goldman es un joven de 13 años que se muda de Nueva York a un pequeño pueblo de Indiana, donde espera hacer amigos y convencer a sus nuevos compañeros para ir a su Bar Mitzvah. Para lograrlo, tendrá que pasar por una serie de situaciones en las que irá cometiendo errores. 

A través de la aventura de este personaje del musical con música y letras de Jason Robert Brown y libreto de Dan Elish y Robert Horn, los jóvenes se identifican a la par que los adultos no sólo recuerdan su adolescencia, sino la noción de que a cualquier edad, siempre se está empezando…

Platicamos con los directores: Marco Antohnio y Beto Torres sobre el proceso creativo y lo que deja A los 13, montaje producido por TF Producciones en sociedad con Jesús Ochoa, Eugenia Leñero, Fernando Martínez y Yosi Bernstein. 

¿Cómo se involucraron en este proyecto?
Marco: Yo me enteré de esta obra hace 8 años más o menos. Empecé a investigar de qué se trataba, de qué iba, a escuchar la música y me encantó. Dije: ‘Me mueve mucho’, y creo que a la gente también le mueve. Desde hace 8 años tenía la vista puesta.

Me mandaron el libreto, lo leí, me encantó, y hace dos años y cachito decidimos comprar los derechos y hacerla; aventarnos a este proyecto en el que afortunadamente nos ha ido muy bien.

Beto: Yo tengo muchos años de estar trabajando con Marco, y de alguna manera viví ese proceso; no como él, pero estuve al tanto de todo lo que te acaba de contar y fui uno de esos afortunados amigos que convocó para levantar el proyecto.

¿Fue difícil conseguir a los inversionistas, el presupuesto y todos los elementos para levantar este musical?
Marco: La verdad no fue nada fácil.

Beto: Fue lo más difícil, la parte más difícil.

Marco: No tenemos Efiteatro, ni patrocinadores, ni nada… Hubo algunos que dijeron: ‘Yo te patrocino el programa’, o ‘yo algo de ropa para una persona’, cosas chiquitas. Pero la verdad es que nos encontramos con unos inversionistas increíbles y gracias a ellos se pudo hacer.

Su elenco, y particularmente quienes dan vida a los amigos del protagonista me parecieron fantásticos, ¿cómo los encontraron?
Beto: Fue una convocatoria abierta, nos llegaron más de 500 videos. Había gente muy talentosa; desafortunadamente también tuvimos que dejar fuera a otros muy talentosos. Conocíamos por ahí a Jesús Ochoa, y a uno de los niños que tenemos en la escuela desde hace muchos años; pero en su mayoría es gente que mandó su video, y fue pasando todos los filtros. 

Al final hubo rebatinga, de: ‘No, se queda éste. No éste’, o ‘éste funciona muy bien con éste’. Se conjuntó el talento y qué fortuna, estamos encantados.

¿Cómo fue su proceso de ensayos? Sé que hicieron primero un taller y luego trabajaron con el elenco que tienen hoy…
Marco: Sí, hicimos un taller para ver si funcionaba la obra, y para justamente, que la gente que quisiera invertir viera algo; porque siempre es difícil eso de: ‘Ay, tengo una obra que está increíble’. Y te dicen: ‘Ah bueno, pues cuando esté, me dices’. 

En los ensayos nos la pasamos muy bien. Realmente, en mi caso, yo pude ir viendo día a día un sueño hecho realidad.  Y la complejidad del proceso; por sus edades, en las que un día llegan súper bien y otro día desafinados; pero es la edad. 

Y tú Beto, ¿cómo lidiabas justo con esa parte, pues además eres maestro de canto?
Beto: Siempre estamos al pendiente de ellos a través de consejos. Los conocemos bastante bien afortunadamente, y conocemos bien la obra. Es estarles haciendo pequeños ajustes; decirles a lo mejor: ‘En esto que estás haciendo, abre un poquito más la boca, aquí te faltó el apoyo’. Pero la verdad son talentosísimos; sobre todo admiro la pasión que tienen. La pasión y la disposición.

Marco: Eso ya es chivo ganado, con eso puedes trabajar todo lo que sea necesario.

Me parece una obra muy relevante por todo de lo que habla; esta parte de cómo aspiramos a ser populares, o sentir como que no encajas, que nunca vas a pertenecer; pero eventualmente encuentras tu lugar. Para ustedes ¿de qué habla este musical?
Marco: Híjole, te ves reflejado. A la gente adulta le causa totalmente otro sentimiento que a los chavos; a los chavos les llega porque es lo que están viviendo en ese momento. Y a la gente adulta -justo platicábamos con alguien que nos encontramos en la calle- que nos dijo: ‘Es que tu obra está muy bien lograda; habla sobre quién eras en ese momento, y quién eres ahora’. 

Puede ser muy reconfortante decir: ‘Wow, mira quien soy hoy’; o ‘chin, ¿dónde traicioné a mi niño interior?, ¿dónde lo dejé?’ Es una cosa fuerte; pero el público se la pasa increíble, primero vienen a divertirse, y al final ¡pum!, les llega ese sentimiento.

Beto: Yo creo que hace tanta conexión con los adultos porque creemos que ya crecimos; y sí, ya pasaron los años, ya están las canas, las arrugas, pero de repente te das cuenta como dice esa última frase del personaje principal: ‘Tengo 13 años, y apenas estoy empezando’. 

Creo que todos en algún momento nos podemos sentir así, tengamos los años que tengamos, y es el levantarte día a día y decir: Apenas voy a empezar; estoy empezando, y hoy empieza mi día. Es como esta sensación de que nunca terminamos esa lucha constante en la vida; por los sueños, por las aspiraciones, por seguir perteneciendo o por pertenecer a algo en ese momento. 

En algún momento, en uno de los ensayos les preguntamos a ellos: ‘¿Entienden verdaderamente qué dice la letra de ‘Tarea para revisar?’ Y fue muy padre porque primero se quedaron un poquito en lo literal de la letra, y al explicarles qué era lo que estábamos sintiendo nosotros como adultos, o qué podríamos sentir los adultos, o por qué les pegaría a sus papás, se quedaron con el ojo cuadrado. La percepción y la recepción que tienen es impresionante.

Hablando de recepción, ésta es en verdad una obra que te enamora del teatro, de los musicales, y quizá, en algún momento haya algún chavo que salga diciendo: ‘Yo quiero dedicarme a eso’….
Beto: Esa es la parte importantísima de esto; todos los que nos dedicamos a esto en algún momento fuimos tocados por alguna obra, y creo que A los 13 puede funcionar de esa manera; puede tocar a la gente muy fuerte, cambiar vidas de alguna forma. Y además no necesariamente a la gente que se dedica a este negocio, y sin afán de concientizar, o educar, simplemente de hacer un llamado de: ‘Ésta es la vida, vívela’. Por eso es importante. 

Y en comparación a otros musicales, podemos hablar desde eso: del tipo de valores que maneja. Más allá de presupuestos, y de cualquier cosa, hay buen teatro y mal teatro, y creo que éste es buen teatro.

Marco: Y también, hablando desde nosotros, de una nueva empresa, queremos que vayan a ver todas las obras, pero esta empresa que hicimos nosotros: David Federico, Diego Flores, Jair Campos, Beto y yo, es una empresa nueva que está arriesgando lana, y que tenemos muchas ganas de que la gente nos conozca, y vea cómo hacemos teatro. 

Llevamos mucho tiempo en esto, y no tenemos un respaldo enorme; no hay un patrocinio que nos aguante. Acá vamos mes con mes, así de decir: ‘Híjole, bueno pues ahorita estamos en septiembre y vamos a ver qué va pasando’.

Finalmente, para la gente que nos lee, ¿cómo los invitarían a venir a ver A los 13?
Marco: Mucha gente dice: ‘Ay, es 12:30, domingo. No, imposible’. Y es el horario que tenemos. Para toda esa gente que asocia que una matiné es infantil; ésta no sólo es una obra infantil, es una obra para toda la familia. 

Y vengan porque es el musical perfecto; dura hora treinta y cinco, sales feliz, conmovido, y te mueve muchísimas cosas. Es un musical que se cuece aparte, creo, un musical especial desde que está actuado por puros chavos; ahorita no hay ningún musical donde haya puros chavos…

Beto: Vengan porque van a pasar 1 hora y 35 de manera verdaderamente sensacional. Van a reír toda la función y al final van a quedar tremendamente conmovidos. Seguramente echarán alguna lagrimita, y se van a acordar de esa edad, pero también podrán ver reflejados a sus hijos, a sus primos, hermanos, vecinos, y seguramente los va a dejar pensando en su hoy y en lo que puede venir mañana. Es muy redondo.

A LOS 13, de Dan Elish y Robert Horn. Dir. Marco Anthonio y Beto Torres. Con Dan Klip, María Inés Villarreal, Diego Enríquez, José Peralta, entre otros. Evan Goldman es un pre adolescente que debido al divorcio de sus padres, tiene que mudarse de la ciudad a un pueblo pequeño. En este momento, lo único que quiere es hacer amigos, tener un bar mitzvah y sobrevivir el año escolar. Nuevo Teatro Libanés. Barranca Del Muerto y 2 de Abril, Crédito Constructor. Domingo, 12:30 horas. Adolescentes y adultos. Loc. $375-$600. Hasta el 29 de septiembre. (Sur)

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