En un mundo post apocalíptico, dos argonautas: una mujer y un hombre, han sobrevivido a la destrucción, condenados a una vida llena de incertidumbre, carencias emocionales, falta de identidad y de sentido. Por ello, deciden buscar entre las ruinas de un milenario cementerio algo que les de significado.

“La obra de Julián Robles, que podríamos clasificar como una farsa, tiene un tono delicioso y lenguaje poético que en muchas de sus escenas exacerba la comedia. Es muy divertida y reflexiva a la vez, una farsa apocalíptica que sucede en un tiempo después de la destrucción”, platica sobre la obra Luis Cárdenas White, protagonista del montaje.

Es así que Cállate y rema, instrucciones para morir utiliza un lenguaje poético y la alegoría de ciertos clichés, mediante personajes con distintas religiones. “Ellos llegan a un Partenón donde empiezan a extraer restos de sus antepasados, sus vidas, sus historias, sus enfermedades. Estos personajes van tomando vida en diferentes escenas; ellos representan a las principales religiones del mundo: el judaísmo, el cristianismo y hasta el fanatismo, en situaciones divertidas”, añade White.

De este modo, un sacerdote y su madre beata; una suicida judía y su psicólogo y un poeta musulmán y una adivina, comparten de manera cómica una meta: encontrarle sentido a la vida.

“Son personajes que ya están más allá del bien y del mal. Se habla en el texto que tienen más de 400 años, y se plantean como representantes de la humanidad, pero tienen tanto tiempo buscando la verdad, que se han hecho a un modo de vida que los vuelve divertidos. Toman algo del clown, pero a la vez son bastante complejos”, precisa Cárdenas.

Para este actor, su trabajo en el montaje le ha enseñado a lidiar con su propio miedo a morir y a convertirlo en una farsa; pues la sociedad nos ha enseñado a reflexionar con demasiado terror ante la muerte, pero ésta puede tener muchos matices…

“El público se puede llevar una reflexión sobre lo que piensa acerca de la vida o de la necesidad de la muerte; porque por momentos estos personajes quieren morir, pero también quieren alimentarse de la vida del pasado para tener nuevos conocimientos. Hay una contradicción. Al final de cuentas uno puede cansarse de la vida, pero siempre hay cosas nuevas que pueden interesarle”, finaliza.

CÁLLATE Y REMA, INSTRUCCIONES PARA MORIR, de Julián Robles. Dir. Ricardo Ramírez. Con Ángeles Marin y Luis Cárdenas. Dos seres aterrados con la idea de la extinción, buscan en lo que fue un cementerio aquello que les permita continuar siendo inmortales. Ninguno de los dos conoce la muerte; pero le temen igual que los antepasados que están a punto de devolver a la vida: un poeta musulmán, homosexual y suicida; una mujer hebrea enloquecida por su salud y una madre pía, castrante y olvidadiza. Centro Nacional de las Artes, Teatro Salvador Novo, Río Churubusco 79, Country Club. Miércoles, jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc., miércoles y viernes $45, jueves $30, sábados y domingos $100. Hasta el 10 de marzo. (Sur).

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