Es carnívoro, no come hortalizas, pero no permite que otros las coman, “No come ni deja comer”. Esta frase es el argumento, una parábola que representa lo que la condesa Diana hace con Teodoro: no lo puede amar, no lo deja amar ni ser amado por otra persona. Teodoro y Marcela están enamorados, ambos son empleados de Diana, quien está enamorada de Teodoro y siente celos de Marcela.

El perro del hortelano, texto de Lope de Vega de 1618, es una comedia palatina; un subgénero del Siglo de Oro español equivalente a una comedia de enredo, caracterizado por su argumento complicado e ingenioso y con un final inesperado. Se trata de un género clasista, donde la dama noble se enamora de su secretario o de algún hombre de una escala social inferior. También se puede presentar la situación opuesta: que la dama se enamore de un caballero superior en el escalafón social.

La adaptación y dirección de este montaje son de Angélica Rogel, quien tuvo como reto principal que convergieran sobre el escenario un texto del Siglo de Oro, ubicarlo en el México de los años 50s y que le hablara al espectador de 2019. Rogel armoniza adecuadamente estos elementos en favor de la obra.

La puesta en escena se sitúa en los 50s, con referencias al cine de Juan Orol y Gabriel Figueroa; con esa mixtura de estrellas y los héroes de las clases bajas. Se interpretan canciones que marcaron época, suenan: “Señora tentación”, de Agustín Lara; “Quizás, quizás, quizás”, de Osvaldo Farrés; y “Te odio y te quiero”, de Reinaldo Yiso, entre otras. Sin duda se logra un buen resultado.

Participan actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro, lo que garantiza que los protagonistas estén a tono con el texto. El reparto lo integran: Rodrigo Alonso, Victoria Benet, Fernando Bueno, Karla Camarillo, Diana Fidelia, Jorge León, Astrid Romo y Andrés Weiss; además de Carlos Matus, músico en escena. Sapiencia, experiencia y talento es lo que reflejan en las escenas. Algunos se desdoblan en dos o más personajes; actúan, cantan y bailan. 

El resultado no sería completo sin la participación de Patricia Gutiérrez en el diseño de escenografía e iluminación, y de Estela Fagoaga en el diseño de vestuario. Dos creativas reconocidas por la calidad en su quehacer profesional. Gutiérrez plasma conocimiento, destreza, capacidad y talento. Fagoaga nos maravilla con sus diseños; sutiles, delicados, bien estudiados y acabados.

El perro del hortelano es una hermosa puesta en escena que nos evoca a un México que ya se fue; una época donde el tiempo transcurría con otro ritmo, un país con otros valores y distinta forma de ver la vida. Dicen que cuando te acuerdas con nostalgia del ayer, es que ya te estás haciendo viejo…

EL PERRO DEL HORTELANO, de Lope de Vega. Dir. Angélica Rogel. Con Rodrigo Alonso, Victoria Benet, Fernando Bueno, entre otros. Una comedia inteligente en la que Diana se debate entre el deseo y las clases sociales. Esto la lleva a comportarse como el ‘Perro del Hortelano’; que no cacha, ni picha, ni deja batear. Centro Nacional de las Artes (Cenart). Teatro de las Artes, Río Churubusco 79, Country Club. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00horas. Loc. $100; jueves $30. Mayores de 12 años. Hasta el 9 de junio.(Sur)

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