El teatro es capaz de tocar las fibras más sensibles del corazón; incluso aquellas que mantenemos escondidas para evitar la culpa o la vergüenza.

De ahí el valor de la ficción; todos necesitamos de este elemento para reflejarnos y reflexionar sobre lo que llevamos dentro. Como diría, Juan Carlos Colombo, “el teatro revela cosas tan profundas que ni el psicoanálisis podría conseguir”.

Bajo el objetivo de abordar el tema de las familias disfuncionales, surgió la puesta en escena Esto es una ficción, texto de Megan Hart, dramaturga neoyorkina que prueba su suerte por primera vez en México.

La trama aborda la historia de Emi Benson quien, alejada por varios años de su padre y hermana, se ve en la necesidad de regresar a su hogar justo antes de que la publicación de su primera novela saque a la luz sus más oscuros secretos familiares.

Platicamos con Juan Carlos Colombo, Ana Isabel Esqueira, Pedro de Tavira Egurrola, Mariana Fernández y José Caballero sobre el peso de la ficción al vivir la realidad.¿Cómo llegó el texto a sus manos?

José Caballero: Por Mariana.

Mariana Fernández: Conozco a la escritora en Nueva York y me encontré con una historia sencilla y compleja a la vez. Me gustó mucho el texto, su manera de contar esta historia, sobre esta familia, lo que se dice y no se dice.

Y cuando me vine a vivir acá, hablé con ella y se fue armando el proyecto sin cambiarle nada, porque el tema, la historia de los personajes, funciona bien en cualquier parte del mundo…¿Por qué creen que cueste tanto superar el pasado, sobre todo cuando hay secretos de por medio?

Juan Carlos Colombo:  No lo sé, si es tan fácil (ríe). Vivimos con el pasado todo el tiempo, lo reflexionamos y muchas veces todos los días lo revisamos; lo que hemos hecho, lo que no hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. Todo ello te dice quién eres y supongo que es difícil porque no se habla de ello.En su trabajo como actores, ¿qué es lo que más les costó trabajo al enfrentarse con sus personajes?

Colombo: Como diría Shakespeare: ‘no hay actuación ajena a un actor’; todo lo que le pasa a un personaje, un actor tiene una experiencia similar. En este caso que el pasado nos acosa; porque cada quien tiene una versión del pasado distinta, es una cosa que nos perturba permanentemente a todos.¿Cuál fue el trabajo que realizó con el talento para llegar a ese tono, entre la vergüenza y la culpa?

Caballero: En realidad es una cuestión de coordinar lo que ellos ya saben hacer.

Esta palabra de director es algo que a última fecha me ha dado muchas vueltas por la cabeza; creo que colaborar es lo único que me corresponde.

Los autores nos presentan una historia muy clara, en realidad se trata de llegar a un acuerdo, a un ambiente para que la historia pueda desarrollarse.Mariana y Ana, ¿cuál ha sido el reto más complicado para ustedes como actrices al encarnar a esta familia?

Ana Esqueira: El reto que implica comprar los conflictos del personaje y permitirme ser ese ser, cuerpo y alma a la que le suceden esas cosas.

Mariana: Todos los personajes cargan ciertas culpas por cosas que han hecho y no han hecho. Encontrarme con esto y lo que vivió el personaje me resultó complicado.Para ustedes ¿qué representa el sentimiento de culpa en su trabajo actoral?

Colombo: Es por lo que hacemos teatro, nos sentimos culpables de algo y entonces tenemos que lavar nuestras culpas sobre un escenario, expiarlas.

Pero al momento es una sensación de cumplir con un mecanismo porque el teatro también cumple esa parte; salen cosas de uno que muchas veces no saldrían ni en psicoanálisis, el teatro te obliga a enfrentarte contigo mismo.¿Qué esperan que el público se llevará al salir del teatro?

Pedro de Tavira: Que se divierta y se permita verse reflejado en esta familia y se lleve una reflexión de su propia vida familiar; de lo que significa vivir en comunidad y revisarse a uno mismo.

Caballero: El punto es que la dinámica del drama, esta cuestión de los seres humanos que se identifican con lo que ven, es la idea por la que queremos montar esta historia; porque pensamos que la audiencia se puede identificar y aprovecharla.ESTO ES UNA FICCIÓN, de Megan Hart, Dir. José Caballero. Con Juan Carlos Colombo, Ana Isabel Esqueira, Pedro de Tavira Egurrola, Mariana Fernández. Amy huye de la reunión para la publicación de su novela. Antes de cumplir su sueño deberá enfrentar su pasado y a su familia, los personajes de esta “ficción”. Teatro Milán, Lucerna 64, Juárez. Lunes y martes, 20:45 horas; en noviembre se agrega el día miércoles. Locs. $300 y $400 pesos. A partir de 14 años. Hasta el 28 de noviembre.

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