• La obra tiene texto de Esmeralda Peralta y Leticia Negrete, bajo la dirección de Leticia Amezcua.
  • Ganadora como: mejor obra para público jóven, Mejor dirección de una Obra y Mejor diseño sonoro para una obra,de los premios metropolitanos de teatro 2018
  • Ofrecerá temporada del 28 de octubre al 30 de diciembre en el Centro Cultural Teatro1. Domingos 11:30 y 1:30 hrs.

Emilia y su globo rojo, es un montaje que aborda valores como la amistad y el respeto, además de la importancia de la imaginación en los niños.

Con una narración sencilla, Emilia y su globo rojo fomenta la imaginación y aborda el tema del bullying de manera comprensible hasta por los más pequeños. Por otro lado, la obra mira con cierta nostalgia a un México donde una niña podía recorrer las calles de su ciudad y convivir con los personajes que en ella habitan. Así, pone énfasis sobre el urgente rescate y necesidad de reapropiación del espacio público como lugar de encuentro que favorece la convivencia, forja comunidad y fomenta la conformación de una identidad.

Creada en 2003 por la compañía de teatro Palleti Títeres, dirigida por Esmeralda Peralta y Leticia Negrete y producida gracias al apoyo del FONCA, Emilia y su globo rojo se estrenó en 2004 en el Teatro el Galeón del Centro Cultural del Bosque; desde entonces, la obra se ha presentado en importantes teatros incluyendo el Palacio de Bellas Artes y el Teatro del Bosque, Julio Castillo, a donde regresa este año tras sumar más de 600 representaciones en su historia y después de una exitosa temporada en el Teatro Xola.

Para la actual reposición de Emilia y su globo rojo la escenografía y los títeres fueron minuciosamente restaurados por Alicia y Eduardo Montes de Oca, la música fue creada por el joven compositor mexicano Iker Madrid, el rediseño del vestuario estuvo a cargo de Emilio Rebollar y la iluminación, por Matías Gorlero.

El libreto de la obra está inspirado en el cortometraje Le Ballon Rouge del cineasta francés Albert Lamorisse, el cual ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1956, así como el Óscar y el BAFTA en 1957, la adaptación al contexto mexicano está lleno de referencias locales como la escenografía y los títeres que fueron creados por los artistas plásticos Alicia y Eduardo Montes de Oca, quienes usando la mirada infantil como inspiración, convirtieron la Ciudad de México y sus personajes en una pintura casi vanguardista que cobra vida. Por su parte, la música, creada para el actual montaje da vida a la historia y sustituye la necesidad del lenguaje verbal por melodías evocativas que tocarán las fibras más sensibles del público.

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

5 × tres =